Tragos con mensajes de protesta y lucha: la propuesta de Anarkobitters

Los sabores amargos han resucitado de la mano de la coctelería moderna y hoy son un instrumento fundamental para el bartender. Qué son los bitters y cómo 1886 imprime historia e ideología como componentes de un trago, en el país del mate amargo y el vermut.

Por Romina Soliani para Pulso Noticias

Revivir formas de consumo de épocas pasadas, es una de las tendencias que tiene a las bebidas “amargas” como protagonistas, y que se encolumna a la larga tradición que como argentinos tenemos por este sabor. Pero también, esta marea amarga nos ha ayudado a redescrubrir una nueva pasión para nuestro paladar, alejándonos del dulzor a la hora de beber un trago.

Bebidas de la Tierra

Elaborados a base de hierbas, frutas, raíces, flores, semillas, cortezas y maderas, y con la única prescripción universal del predominante sabor amargo, los “bitters” son bebidas alcohólicas que constituyeron durante siglos la fórmula secreta y celosa de boticarios, religiosos y alquimistas. La razón de ello, es que las propiedades de las sustancias vegetales eran utilizadas para combatir enfermedades, curar malestares, así como para estimular y facilitar la digestión.

En nuestro país si bien grandes marcas que pertenecen a esta subcategoría de aperitivos,
como Aperol, Campari, Fernet, entre otros, ya son parte desde hace tiempo del porfolio de
bebidas detrás de las barras en los bares, también conforman la colección de bebidas en los
hogares de los argentinos, y coparon las mesas de los domingos para ser compartidos entre
familias y amigos.

Por otra parte, acompañados de este resurgir, proliferaron en Argentina otro tipo de bitters
nacionales, del grupo de los aperitivos más concentrados como el histórico Angostura,
presentados en pequeñas botellas y con un grado alcohólico que supera los 40º. Usualmente
utilizados en gotas en un cóctel, son fundamentales a la hora de darle un toque final en la
composición del mismo.

Este presente fue entendido por Ignacio Tumbeiro, alma matter de Anarkobitters 1886, un aperitivo aromatizante de intenso aroma y sabor, compuesto por ocho aromas elaborados a base de productos vegetales naturales locales y de Latinoamérica, desde le quebracho, corteza de ceibo, cedrón, melisa, hongos patagónicos,  hojas de coca, papelón (extracto de la caña de azúcar), granos de maíz morado, ají mexicano, azúcar orgánica, entre un amplio universo.

Además de rendirle homenaje a lo que la Tierra nos brinda, y con ello a las culturas ancestrales conocedores de las bondades de la misma, 1886 cuenta con el plus de trascender el mundo de lo sensorial para convertirse en un proyecto coronado de lucha contra la clase explotadora.

Un amargo por y para el pueblo

“¡Porque hicimos bitters y no otra cosa!, porque son amargos, la oligarquía sólo toma bebidas dulces. La clase trabajadora tomamos bebidas amargas”, detalla Nacho, en clara postura de continuidad con la escuela de Amargo Obrero, en representar “el gusto del pueblo”.

Así nació la idea de 1886, “pensado ideológicamente en lo político, antes que las barras”. Su nombre es en honor a los Mártires de Chicago, los obreros anarquistas asesinados en dicho año, en la lucha por la reducción de la jornada laboral diaria a ocho horas.

“Sólo tenemos ocho aromas, en honor a cada uno de esos mártires, que bien conocemos siete fueron asesinados y el más joven de ellos se suicidó en la cárcel”, sostiene Nacho, quien comenzó sus primeros pasos en la coctelería como ayudante de barra de un bar en las cercanías de su amado oeste del Gran Buenos Aires, hasta pasar por reconocidos restaurantes, como La Mar cevichería.

Que las pequeñas botellas continúen siendo un producto de calidad y estén al alcance de la mayor cantidad de personas, es el deseo de Nacho, para que el mensaje de las mismas tengan su lugar en las barras, allí como reacción al sabor dulce de los tragos de las clases burguesas.

Por otra parte y en la misma línea, Nacho promueve charlas y talleres de “Coctelería para obreros”, brindando orientación y conocimiento en el ámbito de la autogestión a jóvenes bartenders de distintos puntos del país, en grandes ocasiones como parte del movimiento federal de la escuela platense de mixología Universo Liquido.

La marca de la calavera, una especie de epitafio a la muerte de su creador, pese a que no tiene como aspiración ser parte de los productos de las barras de grades bares, puede encontrarse en reconocidos lugares de la Ciudad de Buenos Aires, como Verne Club, Wherever Palermo, y hasta ha copado pubs de Madrid, y ha sido formado parte del último Congreso Nacional de Coctelería que tuvo lugar en La Plata, semanas atrás.

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