Una biblioteca para mitigar el dolor

La Biblioteca Ambulante del "Sor María Ludovica" lejos está de parecerse a una tradicional

En el Hospital de Niños de La Plata, un grupo de voluntarios y trabajadores sociales ofrece libros, propuestas artísticas y juegos a los chicos que se atienden allí. Un espacio que invita a la participación y el aprendizaje, en un contexto de debilidad física. Con una convocatoria especial, desde hoy y hasta el viernes organizan la Semana del cuento y la lectura

Cuentos, poesías, historietas, adivinanzas, coplas, leyendas, dibujos, juegos de mesa…el abanico de opciones que ofrece la Biblioteca Ambulante del Hospital de Niños de La Plata es muy amplio. Solo es cuestión de que los chicos se dejen llevar por sus ganas de aprender y divertirse, mientras esperan a que su médico los atienda o, incluso, están internados.

En este proyecto, vigente desde 2010 gracias al trabajo conjunto de voluntarios y trabajadoras sociales del “Sor María Ludovica”, la rigurosidad no es algo habitual. Todo lo contrario: “Hay flexibilidad, no vivimos custodiando los libros que prestamos. Si no vuelven, en el mejor de los casos se fueron con los chicos. Los pibes se acercan, buscan, reconocen el material, pero a la vez comentan, ríen, se mueven. Nada de estar en silencio, como en las bibliotecas tradicionales”, cuenta a Pulso Noticias Mariana Fonseca, voluntaria desde hace ocho años.

Mariana es abogada e integra el grupo de profesionales que brinda su aporte. Además de ella, también hay médicos, comunicadores, bibliotecarios, entre otros. Los estudiantes universitarios, de cualquiera sea la carrera, son otros de los pilares fundamentales para el desarrollo del programa, que se sostiene a través de un subsidio de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), donaciones de la comunidad y convenios con otras instituciones.

Además de aprovechar su propio espacio físico, ubicado en la planta baja del hospital, uno de los sistemas que habitualmente utiliza “La Biblio” son los canastos. Estos son llevados a las diferentes salas de espera, servicios e internación, donde permanecen una semana. Luego son retirados y reemplazados por otros a fin de renovar la oferta de libros.

Los chicos aprovechan las horas de espera en el hospital para leer, jugar e interactuar entre ellos

Con el objetivo de seguir visibilizando su tarea, desde hoy y hasta el viernes se realizará la Semana del cuento y la lectura en el nosocomio de 14 y 66, donde están invitadas a participar todas aquellas personas aficionadas a contar cuentos. El desafío, advierte Fonseca, no es para improvisados: “Captar la atención de los niños requiere cierto entrenamiento y es bastante más complejo de lo que se piensa. Por eso convocamos a gente que lo venga haciendo de manera sostenida, ya sea en hospitales u otros ámbitos”.

Las actividades del miércoles comenzarán a las 10.30 y estarán a cargo de las “Narradoras Sociales de la Biblioteca Central de la Provincia de Buenos Aires”. El jueves, de 9.30 a 12.30 y de 15 a 17, la propuesta será encabezada por voluntarios, mientras que el viernes -a partir de las 14- hará lo propio el área “Arte y Salud”, espacio institucional que la Biblioteca integra.

En la reflexión de Mariana está la esencia del proyecto: “Se convive con el dolor. No pretendemos eludirlo ni asumir que no existe, sino mitigarlo. Que lo que duele en ese momento, duela menos. Que los tiempos de espera sean aprovechados por los chicos para participar, manifestarse y ejercer sus derechos a jugar y a divertirse. Acá hay lugar para la sorpresa, el aprendizaje mutuo y la expresión. Entendemos al arte como otra manera de curar”.

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