El Olga Vázquez y una grave tensión interna

La asamblea del Olga Vázquez, uno de los centros culturales y sociales más reconocidos de la ciudad, denunció a la organización Patria Grande por “romper acuerdos históricos, como no avanzar ni modificar el lugar sin tener un consenso interno”. Ayer rompieron una pared y realizaron una abertura en el frente del lugar. Las opiniones de ambos espacios.

El Centro Cultural y Social Olga Vázquez, ubicado en 60 entre 10 y 11, es uno de los espacios alternativos más reconocidos en la cultura popular de la ciudad de La Plata. En el año 2003, un grupo de organizaciones sociales y activistas lograron recuperar el espacio, que había pertenecido a una escuela privada y estaba abandonado desde que la misma cerró. Así fue que se eligió el nombre “Olga Vázquez” en memoria de una de sus compañeras que trabajaba en un comedor barrial.

Desde sus comienzos “El Olga” tuvo su importancia, funcionó como un faro de solidaridad y cultura popular debido a que no era poseído por ninguna organización política particular. Su carácter de amplitud y democracia interna permitía que pudieran participar distintas organizaciones sociales y culturales. Agrupaciones que desarrollan actividades barriales, cooperativas de trabajo, estudiantes secundarios y universitarios organizados, una bilblioteca popular, organismos de derechos humanos, trabajadores y trabajadoras de la cultura y hasta una radio comunitaria (Radionauta 106.3), entre otros, le dieron vida al espacio.

Todo este abanico de actividades y espacios políticos se logró consolidar y organizar a través de los años debibo al funcionamiento de una instancia colectiva de decisión: la “Asamblea del Olga”, donde allí se debaten y organizan las actividades, se resuelven los problemas, y se avanza conjuntamente.

El Frente Popular Darío Santillán (movimiento social y político con actividad en los barrios populares de la región) fue el espacio más grande que participaba del lugar, pero no el único: también habitan la asamblea los talleres, la biblioteca, el Bachillerato Popular, la Cocina, la Herrería, y otros colectivos que se reunían y reúnen allí.

La Asamblea del Olga

Para Salvador, militante del Frente Popular Darío Santillán (Corriente Nacional), este problema que surge ahora es “correlato de hace mucho tiempo… fueron acciones chicas que van sumando a cuestiones más grandes como esta: otra vez avanzar sobre el espacio físico del Olga Vázquez que construimos desde una asamblea horizontal diariamente, donde militamos el lugar, generamos actividades y proyectamos la politica”, expresó, respecto a que para este sector, las decisiones del Centro Cultural y Social deben seguir tomándose en esa instancia asamblearia, y no de forma unilateral.

En marzo de este año, la organización conocida como Patria Grande (PG) decidió dejar de participar de la Asamblea. Este agrupamiento se conformó a partir de una ruptura con el Frente Popular Darío Santillán y tiene buena parte de su base militante en la universidad (La Mella). Las diferencias entre ambas organizaciones -que siguieron conviviendo en el Olga- se fueron profundizando, sobre todo a partir de que PG decidiera alinearse con el kirchnerismo, llamando a votar a Cristina Fernández en 2017, a Alberto Fernández el pasado 27 de octubre, y generando un candidato propio en las internas del peronismo, con la figura del ex Juez Luis Arias. El problema no era sólo la diferencia política, si no la posibilidad de que se intentara vincular a todo el Centro Cultural detrás de esas figuras.

Para Salvador, que Patria Grande haya dejado de formar parte de la Asamblea “no es casual, hace más de 5 años que participo y siempre la han vaciado, sin pasar información… se van para no tener que discutir lo que quieren hacer con ningún otro colectivo, para hacer lo que quieren, que es generar espacios que referencien a su organizacion a nivel local y nacional”, denunció el referente del FPDS-CN, quien participa del espacio desde sus comienzos.

“Esta agrupacion rompe otra vez un acuerdo historico, el de no avanzar ni modificar el lugar sin tener un consenso interno. Tomaron una decision unilateral como otras que han tenido, y esto es una actitud violenta hacia quienes militamos y habitamos el Olga desde distintos lugares”, criticó.

Perspectiva

“El horizonte es que la cultura nos transforme y transforme la realidad. Apoyamos el trabajo y generamos politica para que el trabajo del artista sea rentado; pero no quiere decir que podamos tolerar un bar en nuestro espacio”, dijo Salvador.

En ese sentido, remarcó una diferencia de perspectiva: “hacemos accesible diferentes manifestaciones culturales para muchos sectores, no solamente para un público joven y del centro de la ciudad. Tenemos arraigo en muchos barrios, distintas particularidades”, explicó en referencia a los 50 talleres que se dictan, las bibliotecas, el Bachillerato popular y una primaria con orientacion trans, también la Radio Radionauta y un mercado popular. “Se gestiona todo eso en la asamblea del Olga y Patria Grande no ha puesto nada ahi por muchisimo tiempo”, finalizó.

El frente del lugar, tras la demolición de una parte de la pared

La postura de Patria Grande

En comunicación con Pulso Noticias, Daniela, militante de Patria Grande expresó la postura respecto a la pared que se volteó en la portada del centro cultural: “es una construcción sobre el espacio para mejorarlo, se está cayendo a pedazos, es banal y simplista llamarle bar a querer construir otra entrada por una buena habilitación, regulación e institucionalización”, dijo.

Además reconoció y denunció: “estamos teniendo conflictos muy internos adentro, nos han puesto candados, hechos de violencia”.

Respecto a su salida del espacio asambleario del Olga Vázquez, Daniela contó: “nos fuimos porque estábamos teniendo conflictos, violencia física, verbal, persecución política y dentro de la asamblea del Olga no estábamos encontrando un lugar de discusión, quizás éramos nosotros un palo en la rueda para el resto”.

“El Olga es diverso y con multiplicidad de actores, pero en ese momento pasó a ser un espacio donde un pequeño grupo tomaba decisiones y estaba en contra de otras, por eso era una persecución política porque no estabamos de acuerdo con las decisiones que tomaban”, señaló.

De todas formas, según expresó la militante cultural, para Patria Grande se debería seguir construyendo un espacio en común: “somos 30 trabajadores que construimos cultura ahí y de repente apareció gente que no vemos nunca a decirnos que estabamos destruyendo el espacio”.

Finalmente, Daniela reconoció que las decisiones tomadas respecto a la construcción del lugar las toman como Patria Grande: “pero tampoco es que tomamos decisiones marcianas que nunca se discutieron en la Asamblea del Olga. Ahora dicen que nos cortamos en las decisiones pero es algo que habíamos discutido”.

Finalmente respecto a la denuncia de la Asamblea de que dicho espacio se quedó unilateralmente con los papeles legales del lugar, Daniela confirmó: “Los papeles los tenemos nosotres. Porque éramos les encargades de guardarlos y ante la persecución política, decidimos hacernos cargo de la regularización de esos papeles hasta que nos podamos sentar en diálogo”.

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