El gobierno de Chile está pisoteando los derechos humanos

Durante la jornada de ayer se vivieron momentos de extrema violencia por el accionar del ejército y los carabineros en la calle, sobre todo a partir del toque de queda que comenzó a las 20 horas. Varios muertos, cientos de detenidos y evidentes torturas y atropellos a las garantías básicas de cualquier ciudadano

En Chile se viven horas de extrema tensión. Este lunes 21 de octubre se llevó adelante una huelga general de varios sindicatos y organizaciones políticas en el marco del plan de lucha para dar marcha atrás con los aumentos en el transporte, pero también para sacar a los militares de la calle. Durante la jornada, se vivieron situaciones de mucha violencia por el uso desmedido de las fuerzas, que persiguieron personas, las golpearon, torturaron y hasta asesinaron.

Basta con seguir lo que pasa en el país vecino a través de las redes sociales, con los hashtag #EstoPasaEnChile o #PiñeraDictador para darse cuenta que ninguno de los chilenos que califica de ese modo al gobierno se está equivocando. Las imágenes y los videos que recorrieron el mundo en las últimas horas recuerdan lo peor de la dictadura y entristecen en pleno siglo XXI.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Derechos Humanos de la República de Chile (INDH), hacia las 22.30 de este lunes unas 1.420 personas habían sido detenidas por las fuerzas militares o policiales en todo Chile, entre ellas 118 niños, niñas y adolescentes. El palo de los efectivos no distingue entre los manifestantes. Y parece que el presidente Piñera está dispuesto a pagar cualquier precio por avanzar con sus medidas económicas regresivas.

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) expresó hoy su “preocupación” por la decisión del gobierno de Sebastián Piñera de “militarizar el territorio y reprimir las multitudinarias movilizaciones que expresan el descontento social”.

En un comunicado, la organización argentina expresó su solidaridad con el pueblo chileno “que viene reclamando más derechos e igualdad, y con los organismos de derechos humanos trasandinos que están denunciando la violencia estatal, la criminalización de la protesta y la suspensión de las libertades constitucionales”.

La Comisión lamentó “que la respuesta del gobierno chileno a las multitudinarias movilizaciones populares haya sido la violencia” y consideró que “la declaración del Estado de emergencia con la presencia de los militares en las calles, la represión y el toque de queda fueron coronados por una declaración del presidente Sebastián Piñera en la que criminalizó la protesta social”.

“En Chile no hay ninguna guerra, hay un pueblo en la calle reclamando por sus derechos, por igualdad y por condiciones más dignas de vida”, consideraron.

Y agregaron que “ya hubo al menos once muertos, alrededor de 60 heridos y más de mil detenidos” y que “la violencia del Estado no resuelve los problemas sociales ni los reclamos populares”.

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