El último adiós a Pelusa

Foto: Nicolás Braicovich

Tras su muerte, la elefanta será enterrada en el Zoo y en el recinto donde pasó medio siglo se construirá un altar en su honor, para que “las nuevas generaciones puedan ver lo que fue y lo que no debió haber sido nunca”

Tras la muerte de la elefanta Pelusa, una importante cantidad de platenses se acercó este martes hasta las puertas del Jardín Zoológico para despedir a este emblema platense, que decidió dejar de luchar tras pasar medio siglo en cautiverio y padecer una infección en sus patas durante cinco años.

Ante las muestras de sufrimiento que Pelusa había dado el lunes -tuvo una hemorragia en la lengua y uno de sus riñones dejó de funcionar- el equipo encargado de su salud decidió realizarle una práctica eutanásica, que no llegó a completarse, debido a que la elefanta falleció apenas se le suministraron unos sedantes. En este triste contexto, liderada por el jefe de veterinarios del Zoo, Juan Diorio, durante la tarde de este martes se realizó la necropsia, estudio que arrojó que, entre otras afecciones, sus articulaciones estaban desgastadas.

Acerca de su partida, en una conferencia de prensa brindada en el Jardín Zoológico, el subsecretario de Gestión Ambiental, lic. Germán Larran, dijo: “Creímos que el mejor camino era que ella pudiera ver su libertad en sus últimos días. Esa era nuestra idea, pero nunca supimos si fue la de ella. A una semana de llegar la caja que la transportaría, increíblemente no quiso salir. Ella buscó un momento en que estuvo sola, se aisló, se acostó y no quiso levantarse”.

Consultado sobre si el fallecimiento de Pelusa podría acelerar el proceso de reconversión del Zoológico, Larran opinó: “Yo creo que esto no es en vano. Ella tiene que transformarse en la líder de toda esta reconversión. Tener animales silvestres exóticos en jaulas para exhibición no va más. Pelusa es el ejemplo de lo que nunca se debió hacer”.

Más allá de que los funcionarios municipales prevén que en el futuro cercano podrán trasladar a la tigresa, el lobo marino y el hipopótamo, lo cierto es que hay otros animales –entre ellos un tigre macho, un león y dos chimpancés- que pasarán sus últimos días en el Zoo de La Plata. Al respecto, Larran explicó: “Sabemos que algunos exóticos se tienen que quedar, porque hace muchísimo que el parque no recibe animales, pero hay muchos que son longevos y por eso nos encontramos a veces con estas malas noticias”.

En un clima de angustia y conmoción, Alejandra García, de la fundación Franz Weber, dijo: “Reafirmamos nuestra idea de que los elefantes en cautiverio llevan una vida miserable. Esta enfermedad que sufrió Pelusa es provocada por el cautiverio. Es momento de decir basta”.

Después de pasar varios días en vigilia por la salud de Pelusa, la Comuna informó que el Zoológico permanecerá cerrado durante los próximos días. “Creo que necesitamos descansar un poco, repensar y replantear algunas cosas”, dijo Larran.

Tras cincuenta años de sufrimiento, de haber sido un atractivo turístico, y después de haber sido utilizada en una película protagonizada por Pablito Codevilla y las “Trillizas de Oro”, Pelusa finalmente descansará en paz. Según adelantó Larran, sus restos serán enterrados en el Zoológico. “Estamos considerando hacer un altar para que las nuevas generaciones puedan ver lo que fue y lo que no debió haber sido nunca, y será enterrada en su propio recinto”, concluyó Larran.

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