“Así es como Frávega me robó $23.000”

Una platense compró un lavarropas en la tienda online de la cadena de electrodomésticos. Se lo debían entregar en siete días, pero nunca llegó. Se quejó, le dieron mil vueltas y terminó cancelando la compra. Pasó un mes y todavía no le devuelven el dinero. Lo denunció en las redes sociales y se dio cuenta que no es la única estafada

Por David Barresi

“Navegué un poco en Internet y me dí cuenta que no soy la única perejila. Ahora me siento una boluda pero acompañada”, escribió Ana en su cuenta de Facebook en el final de un largo posteo en el que cuenta cómo Frávega la estafó en la compra de un lavarropas que nunca llegó pero que sí le cobraron. Al publicarlo en la red social se dio cuenta que su caso estaba lejos de ser el único.

Por como lo escribe parece que se lo tomó con humor, aunque las horas de bronca y angustia no se las quita nadie. El pasado miércoles 10 de julio decidió comprar este producto a través del sistema web que tiene esta cadena de electrodomésticos, donde según describió “te prometen un servicio super simpático donde se puede hacer seguimiento online de lo que comprás”.

Una vez adquirido, le indicaron que la entrega del mismo podría tardar unos 7 días hábiles como máximo. “Me pareció un poco mucho pero como no compro lavarropas todos los días y ya lo había pagado…”, señaló y agregó: “A partir de ahí no se comunican más con vos. Pero sí ya te lo facturan, y además te cobran el envío que sale $800”.

Para poder organizarse con su trabajo, llamó y les escribió por mail durante toda la semana para que le confirmaran al menos el día en que iba a llegar. Pero le dijeron que no podían suministrarle esa información, y que debía estar en su casa los siete días entre las 10 la mañana y las 20 horas. “Listo, ¡total yo no tenía nada más que hacer!”, afirmó.

Pasaron seis jornadas enteras, con todas las complicaciones que le generó, y el lavarropas no llegaba. El último día le tuvo que decir a una persona que se quede en su casa porque ella no podía. Volvió 19:30, y no había novedades. Volvió a llamar. “En malos modos me dijeron que esperara hasta las 20hs. Antes no podía reclamar. Obviamente nunca vino, ni nadie se comunico conmigo. Como era viernes tenia que esperar hasta el lunes para reclamar. Y mi canasto de ropa sucia estaba llorando ya…”, señaló.

El lunes, armada de paciencia, llamó. Le respondieron que no tenían información para darle. Casi como si fuera una broma televisiva, le dijeron que iban a elevar el pedido a la gerencia, y que esperara 72 horas (¡3 días más!) para que le contesten. “Para ahorrarme más estrés decidí cancelar el producto”, explicó Ana, y para ese momento ya el calendario marcaba el 22 de julio.

“Me informan que tenia que esperar 72 horas y la cancelación iba a aparecer en sistema, y me iban a mandar un mail informando que el producto estaba cancelado. No fue así. El reintegro tampoco apareció en mi cuenta”, aseguró. Lo único que tenía en ese momento era el enojo por las nubes y un número de reclamo.

La odisea

Sin darse por vencida, fue por lo suyo. A las 72 horas volvió a marcar el número de Frávega en su celular. Sorpresa: no habían registrado la cancelación del producto. “Una vez más me dijeron que iban a poner mi pedido como prioridad y que tenia que esperar ahora que el producto vuelva a la fábrica para devolverme la plata. Nunca me supieron decir desde dónde hasta dónde tenia que viajar el producto. Tampoco cuánto tiempo tardaría. Y mucho menos, qué cuernos tenia que ver yo con un procedimiento interno e ineficiente de ellos”, seguía su posteo en Facebook.

Hoy se cumple un mes desde que realizó la compra y veinte días desde que fue cancelada. “Sigo llamando y me siguen dando la misma respuesta: que no me pueden ayudar, que van a elevar mi pedido a la gerencia y darle carácter de prioridad. Y en varias ocasiones me cortaron el teléfono”, remarcó.

Ana finalmente terminó comprando un lavarropas en otra cadena. También lo hizo vía online. Se lo trajeron al día siguiente. “Incluso me pidieron disculpas por no haberme llamado por teléfono antes venir, para avisarme que lo iban a traer”, indicó, marcando la diferencia.

Sin embargo, los $23.000 que le cobró Frávega por el producto que nunca llegó, todavía no aparecen. “No me dieron ningún indicio de que me los va a devolver. Adicional, tengo arriba de $1000 extra gastados en LaveRap y otro tanto de teléfono por comunicarme con ellos, que por supuesto nadie se va a hacer cargo”, aseguro y agregó: “Me quedé sin crédito como diez veces, porque no tienen una línea gratuita de atención. Es un 0810 el teléfono de ellos y te cobran las llamadas”.

Esto no termina acá

Buscando la forma para lograr que la empresa le devuelva su dinero, además de los gastos extra que tuvo que hacer por responsabilidad de la empresa, se comunicó con la Oficina municipal de Defensa al Consumidor. “Me dijeron que lo único que puedo llegar a conseguir a través de ellos es que me devuelvan la plata.. ¡que es mía! No es que puedo reclamar por los daños y los gastos extra que tuve, para eso hay que ir a una instancia judicial, cosa que voy a hacer”, adelantó.

Pero por sobre todas las cosas, lo que quiere es que nadie más vuelva a caer en la trampa. En ese sentido, apuntó: “Si esto le ayuda a alguien para saber donde no comprar, ya estoy contenta. Frávega tiene el peor servicio de atención al cliente que conocí en mi vida… lo único que hicieron rápido fue cobrarme”.

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