Detuvieron a dos senegaleses y a un joven que filmó

Los vendedores ambulantes fueron acusados de “resistencia a la autoridad” y trasladados a la comisaría, donde pasarán la noche hasta que declaren. Junto a ellos cayó un estudiante que registró con su teléfono la situación. Una escena que se repite en medio del operativo contra feriantes y manteros

Por Facundo Diorio

Desde que se reanudó con fuerza este lunes el operativo municipal contra la venta ambulante en el centro, ya hubo detenidos en cada una de las jornadas. La particularidad es que no solo se llevan a quienes intentan vender su mercadería, sino que también lo hacen con personas que están filmando con su celular.

Este miércoles, dos vendedores senegaleses fueron detenidos acusados de “resistencia a la autoridad” y trasladados a la comisaría Novena, de calle 5 y 59, donde se espera que los retengan hasta este jueves. Junto a ellos, cayó también un joven que estaba filmando lo que sucedía y que terminó siendo víctima de la prepotencia policial.

Fuentes oficiales indicaron que los vendedores se negaron a que le decomisen la mercadería y el fiscal Álvaro Garganta calificó la causa como “resistencia a la autoridad”, ordenando además que sean llevados a declarar recién el jueves 25 de julio, por lo que tendrán que pasar la noche en la comisaría. Sus compañeros ya anunciaron que realizarán un corte a las 8 de la mañana en Fiscalía para exigir la liberación.

Otros vendedores fueron hasta Fiscalía para pedir por sus compañeros

Nada de esto sorprende. Lo mismo sucedió el lunes, cuando una vendedora ambulante terminó detenida y con la mercadería secuestrada. Con ella, también fueron llevados dos jóvenes militantes que intervinieron y filmaron con sus teléfonos el accionar de la Policía. En ningún lugar está escrito que esto no se pueda hacer.

El martes, en otro procedimiento del que participaron decenas de policías y efectivos de Control Urbano, apresaron a otros dos vendedores de nacionalidad senegalesa, que fueron acorralados en 3 entre 44 y 45. Ambos enfrentan una investigación por resistencia a la autoridad, y estuvieron alojados toda la tarde en la comisaría Primera hasta que los largaron.

Esa carátula por la que se los llevan es muchas veces la excusa. Difícilmente una persona pueda aceptar que le secuestren la mercadería que compró con su esfuerzo en esta época de crisis. Y hasta ahora no hay ningún video en el que se vea a los vendedores agredir a la policía. Pero parece que la decisión del gobierno, hasta aquí, no tiene términos medios.

Por un lado, con un mensaje directo a los vendedores: si intentan instalar sus puestos pueden terminar detenidos; y por el otro, con uno dirigido a todos los ciudadanos a los que les surja la idea de intervenir: ¿Quién va a querer pasar el día en la comisaría?

> Ver además: ¿Manteros sí, manteros no?: una grieta local

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