Se pinchó en el Concejo Deliberante por la falta de vacunas

Un pedido de informes presentado por la concejala Lorena Riesgo derivó en un debate a los gritos tras una desafortunada respuesta del edil oficialista Francesco Arriaga. El bloque de Cambiemos, nervioso ante los cuestionamientos

El faltante de vacunas en centros de salud de la ciudad ha sido un tema recurrente en el Concejo Deliberante este año, debido a la queja reiterada de vecinos y vecinas que le llega de forma constante a los concejales de los bloques opositores. Sin embargo, en la sesión de hoy el debate terminó a los gritos.

La concejala Lorena Riesgo (FPV-PJ) presentó un pedido de informes para que la gestión de Julio Garro indique la cantidad de vacunas recibidas cada año desde 2016 a la fecha. La razón del requerimiento tenía que ver además con los documentos oficiales conocidos en los últimos días en los que la Comisión Nacional de Inmunizaciones admite que hubo dificultades en el abastecimiento y la distribución de dosis que forman parte del calendario obligatorio de vacunación.

“Se compraba una determinada cantidad de vacunas y en 2018 compró la mitad de las vacunas”, señaló Riesgo, y remarcó que lo que buscaba saber era cómo esos problemas habían afectado a la ciudad. De hecho, el concejal Cristian Vander (FPV-UC) avaló su pedido señalando que había ido a un centro de salud a vacunar a su hijo de 11 años contra el meningococo y le dijeron que no tenían suficientes vacunas, por lo que sólo se priorizaban a los bebés por orden de las autoridades sanitarias.

La que primero respondió desde la bancada de Cambiemos fue la médica y titular de la Comisión de Salud, Raquel Krakover, quien minimizó el problema. Indicó que “que se compren más o menos vacunas no quiere decir nada”, y justificó la política de vacunar prioritariamente a los lactantes ya que es la etapa en la que las personas pueden contagiarse la enfermedad. En ese sentido, señaló que el “refuerzo” que se da a los 11 años es para que en caso de que esa persona no haya sido vacunada o que por alguna razón sea portador del virus, no contagie a otras personas.

Esto motivó que Vander empezara a elevar la voz, señalando que más allá de que sea un refuerzo, la vacuna de los 11 años forma parte del calendario obligatorio de vacunación, por lo tanto no puede faltar. “Esto no pasó nunca. Después para hacer deportes u otros trámites piden la libreta sanitaria. A mi no me importa si no las trajeron, yo quiero saber a quiénes se las están pidiendo, de dónde tienen que venir, por qué no están las vacunas del calendario”, remarcó justificando el pedido de informes.

El problema es que ahí intervino el joven concejal oficialista Francesco Arriaga, quien en un tono sobrador dijo “dejen de mentir” y afirmó que el propio Gobierno ya había aclarado que no faltaban vacunas. Esto motivó la ira de Vander que al ser tratado de mentiroso, ahora sí a los gritos le pidió a Arriaga que se acerque a un centro de salud a vacunarse y constate el faltante él mismo.

La intervención de Arriaga fue repudiada por varios concejales opositores, tras lo cual luego tuvo que pedir disculpas, señalando que no trataba de mentiroso a Vander, pero manteniendo su postura de que no hay faltante alguno.

Riesgo, por su parte, le contestó a Krakover: “Si se decidió que siga figurando la vacuna a los 11 años en el calendario es por la posibilidad de contagio o peligrosidad. No es un argumento válido decir que no es una población de riesgo. El problema es que los datos oficiales dicen que se compraron la mitad de las vacunas”.

La concejal Victoria Tolosa Paz no se ausentó del debate y también responsabilizó al Municipio por la situación: “Los intendentes del conurbano ante la falta de recursos de la Provincia ponen recursos propios permanentemente. No se puede elegir entre el lactante y el niño de 11 años. Pero acá en La Plata el intendente le sacó 400 millones a la Secretaría de Salud, cuando tendría que ser él quien comparara las vacunas que faltan”

En tanto, el presidente del bloque oficialista, Claudio Frangul, afirmó que votarían el pedido de informe, pero en vez de referirse a las vacunas, tiró la pelota para otro lado y habló de otra cosa. “Esta gestión puso a nuevo las guardias de los principales hospitales públicos de la ciudad. El SAME también atiende a todos, fundamentalmente a aquellos sectores que no pueden tener una ambulancia de forma privada. Acá hay políticas de salud. Háganse cargo de cómo dejaron la salud pública cuando dejaron la gestión”, le endilgó a la oposición.

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