Nuevas denuncias por abusos jaquean al cura Lorenzo y al Arzobispado de La Plata

Eduardo Lorenzo (izq.) junto al arzobispo platense Víctor Fernández (centro). Foto: Arzobispado La Plata

Son hechos sucedidos en los 90 en Olmos y en los 2000 en La Plata. Testimonios que se sumaron en la causa donde está imputado el excapellán del Servicio Penitenciario por abuso sexual agravado contra un joven de Gonnet hace doce años. Décadas de encubrimiento e impunidad

Por Estefanía Velo y Daniel Satur*

Durante las últimas semanas se sumaron dos nuevas denuncias por abusos sexuales contra menores en la causa que tramita la UFI 1 de La Plata (a cargo de la fiscal Ana Medina) contra el excapellán general del Servicio Penitenciario Bonaerense Eduardo Lorenzo, actual párroco de la Iglesia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet.

El 18 de junio se incorporó por escrito una denuncia sobre hechos ocurridos en la primera mitad de la década de los 90 en Olmos. Y el jueves 4 de julio una persona testimonió por situaciones similares acontecidas entre finales de los 90 y principios de los 2000 en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes de La Plata. Estas denuncias se suman a la de León (que dio inicio al expediente) por abusos sexuales y maltratos cometidos por Lorenzo entre 2006 y 2008.La denuncia de León, vale recordar, fue iniciada en 2008 (cuando era un adolescente) pero en pocos meses la misma fiscal Medina la archivó de forma arbitraria. Recién diez años después, el pasado 25 de marzo, y gracias a la perseverancia de los padrinos del joven (patrocinados por el abogado Juan Pablo Gallego), la causa se desarchivó y con ello comenzaron a incorporarse más pruebas contra el cura.

Campamentos del horror

El 18 de junio pasado se incorporó por escrito en el expediente el testimonio de B (se preserva identidad hasta nuevo aviso), quien próximamente ampliará su declaración en sede judicial. Los hechos que relata son escalofriantes, sin fisuras ni contradicciones, y se enmarcan en campamentos organizados por Lorenzo cuando, entre principios y mediados de los 90, era párroco de la iglesia San Benito de Olmos (calle 200 entre 43 y 44). 

B tenía por entonces unos 15 años y fue obligado por Lorenzo a presenciar diversos abusos que cometía reiteradamente sobre otros adolescentes. Según su relato, el cura (que rondaba los 35 años de edad) se bañaba con menores en su baño privado y por las noches se metía en sus carpas para manosearlos dentro de sus bolsas de dormir. A esos mismos chicos (sus “favoritos”) los invitaba con frecuencia a fiestas y a pernoctar en la casa parroquial de Olmos. Al resto de los adolescentes, por el contrario, los maltrataba y les demostraba su desprecio.

B, con el acompañamiento de sus padres, decidió abandonar la parroquia San Benito al año y medio de ingresar y en 1998, ya con veinte años, decidió radicar una denuncia contra Lorenzo. El Arzobispado platense, entonces a cargo de Carlos Galán, decidió mirar para otro lado y no hacer nada, dejando que Lorenzo continuara haciendo lo que quisiera con los adolescentes que los rodeaba. Lo mismo hicieron las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense, quienes a cambio de un sueldo tenían en Lorenzo a un aliado de sus políticas carcelarias en la provincia.

Cuando supo que la causa judicial iniciada por León y su familia había sido reabierta por la UFI 1 de La Plata, B decidió aportar su testimonio, el cual tiene muchos puntos de contacto con lo denunciado por el joven de Gonnet en 2008, es decir quince años después de lo que B vivió y sufrió. Se espera que en los próximos días (quizás esta semana) B se presente en la UFI 1 a ampliar su declaración. 

Conferencia de prensa de los padrinos de León, el joven abusado en Gonnet. Foto: Nicolás Braicovich (Pulso Noticias)

Jaque a la mentira y el encubrimiento

A fines de febrero este medio junto La Izquierda Diario hicieron pública la denuncia de León contra Lorenzo. En pocas semanas otros portales y canales de TV, incluso algunos de alcance nacional, replicaron el testimonio y el caso tomó aún más notoriedad. A tal punto que un mes después, con el desarchivo de la causa judicial, varias personas se sintieron fortalecidas para relatar y poner en palabras los abusos y las violencias sufridas por parte del cura luego de muchos años de silencio y temor.

Tal es el caso de C (de quien también se preserva la identidad hasta nuevo aviso). Al ver a Lorenzo en las noticias, C decidió contactarse con la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina, organización que lleva años reuniendo denuncias y llevando ante los tribunales a sacerdotes abusadores.

Luego de contactarse con León y su familia, C decidió presentarse ante la fiscalía de Ana Medina y dar su testimonio. El pasado jueves 4, durante más de tres horas relató en detalle hechos que involucran directamente a Lorenzo en más casos de abusos sexuales y otros maltratos sobre menores, ocurridos entre los años 1999 y 2001 cuando era párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Lourdes (calle 38 esquina 20).

Pasaron décadas de encubrimiento, mentiras y abusos dentro de la Iglesia platense sin embargo estos últimos movimientos dejan en jaque a Lorenzo y toda la curia local. Se avanza hacia la obtención de la verdad, justicia por las víctimas y castigo para los culpables y sus cómplices.

El arzobispo platense Víctor Fernández junto a la gobernadora María Eugenia Vidal. Foto: Hernán Foulliet

“Los testimonios son muy sólidos y se confirma el modus operandi”

En diálogo con este medio el abogado de León, Juan Pablo Gallego, afirmó que los testimonios de B y C “fueron determinantes, primero para confirmar un ´modus operandi´ a la hora de elegir y atacar a sus víctimas por parte del cura Lorenzo. Y segundo, corroboran lo afirmado por otros testimonios aportados a la causa, según los cuáles la vida de Lorenzo era más parecida a Sodoma y Gomorra que a una vida monacal”.

“Varios testigos ya contaron que Lorenzo siempre fue una persona entregada al alcohol, al descontrol, a las fiestas inapropiadas con menores en departamentos y quintas en los que, según lo relatado por diversos jóvenes, todo valía para él”, sintetizó el letrado. 

Para el querellante, “todo eso robustece la credibilidad de León y, a su vez, nos coloca en un escenario de multiplicidad de víctimas. Los testimonios son muy sólidos, con muchos detalles y descripciones de las escenas del crimen. La verdad que no deja de sorprender cómo este religioso detentaba y sigue detentando tanto poder”.

El arzobispo Fernández en plena misa en la Catedral platense. Foto: Hernán Foulliet

Gallego confirmó algo que este medio ya venía conociendo, que Lorenzo y sus secuaces acostumbran a amedrentar y amenazar a testigos y familiares de las víctimas. “Al día de hoy cada persona que se apresta a declarar recibe llamados intimidatorios, donde se les ofrecen cosas a cambio de no dar su testimonio”, dijo el letrado. Y concluyó afirmando que “es responsabilidad absoluta del arzobispo de La Plata, Víctor Fernández, apartar cuanto antes a este sujeto que, evidentemente, está perjudicando la investigación. Por ahora no pudo lograrlo, se quiso tapar el cielo con las manos pero eso es imposible”.

En los próximos días ampliaremos…

*Una producción de La Izquierda Diario y Pulso Noticias

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