En Migraciones, hicieron una olla popular para pedir aumento de salarios


En la sede platense del organismo se sumaron a la medida nacional con una retención de tareas y una comida en la vereda que compartieron con las personas que transitan la zona de la Estación de Trenes. “Es necesario que la actual gestión entienda que no es capricho querer llegar a fin de mes”, afirmaron

La transitada zona de la Estación de Trenes tuvo este mediodía un evento particular. Una olla popular se instaló en la vereda de enfrente a la terminal ferroviaria, sobre calle 1, donde se sitúa la sede platense de la Dirección Nacional de Migraciones. Se trató de una iniciativa de los trabajadores y trabajadoras para visibilizar su reclamo de aumento salarial, y expresar el descontento ante las propuestas que le vienen realizando las autoridades del organismo.

En la región trabajan alrededor de 80 personas en la mencionada sede y otras 20 en el puerto de Ensenada. En ambos lugares se sumaron a la iniciativa nacional del gremio ATE de realizar medidas de fuerza, que comenzaron ayer y se extendieron hasta hoy. En este caso, además de la comida en plena calle, los empleados del organismo realizaron una retención de tareas con una guardia mínima para la atención al público en casos de emergencia.

Según informaron, tras las gestiones que se vienen realizando desde principios de año para poder iniciar la negociación salarial, las autoridades de la DNM accedieron a reunirse con los representantes gremiales, pero su oferta fue llevar el salario a $25.500. Esta cifra si bien para los escalafones más bajo puede ser significativa, para otros significa un aumento de apenas $1.000 o $1500, de manera que termina achatando la pirámide salarial. Por esta razón, propuesta fue rechazada.

Lo que reclaman, es que además de esta suba, se otorguen incrementos en los adicionales que cobran los trabajadores por tratarse de un organismo recaudador hasta alcanzar los $28.300 “en mano”. Se trata de conceptos como el “servicio diferenciado migratorio” que cobran los inspectores o “las horas electorales”, que cobran los administrativos.

“Es necesario organizarnos para que la actual gestión entienda que no es capricho querer llegar a fin de mes, pagar el alquiler, la luz, el agua y el gas”, señalaron a través de un comunicado y remarcaron: “no queremos ningún trabajador/a debajo de la linea de pobreza”.


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