¿El poder de parir está en vos?

En la Semana Mundial del Parto y Nacimiento Respetado 2019, reflexionamos sobre el lema que intentan instalar desde el “primer mundo” y que contrasta con nuestras realidades “sudakas”. La falta de eco en el sistema de salud de las leyes vigentes, la realidad en La Plata y una propuesta política de organización

Por Lucía Luz, integrante de la Consejería para la Violencia Obstétrica

Como todos los años, la “Asociación Francesa por el Parto Respetado” nos invita a reproducir los lemas que acuerdan en el “primer mundo”. Para este año, nos proponen que sea: “El poder de parir esta en vos”. Pareciera ser que por aquellos lugares “adivinaron” la línea política que persigue nuestro gobierno actual, donde “todo depende de uno mismo”. Transitando nuestra cotidianidad bajo el régimen capitalista y patriarcal, ¿realmente creés que el poder de parir esta en vos?

Podría decir que la respuesta es SI, que a lo largo de mi vida, conocí muchas mujeres poderosas, que lograron destruir los mandatos y las presiones del sistema, y vivieron sus gestaciones y partos como ellas decidieron. Pero sería algo tendencioso terminar mi relato allí. Porque Sí, el poder de parir está en vos, pero solo si tenés el privilegio de acceder a la información, si conocés tus derechos, si estás rodeada de cuidadores amoroses que acompañen tus deseos, si tenés las posibilidades de construir la tremenda fuerza necesaria para afrontar las violencias de las normas, y en el “mejor” de los casos, si pertenecés a una clase social que te permita “pagar” por el respeto.

El respeto no puede ser un privilegio

Decidir cómo, dónde y con quién parir nos da poder, pero este sistema nos lo quita. Como militante feminista, estoy segura, que llegó la hora de que dejemos de reproducir estos lemas eurocéntricos, que poco tienen que ver con nuestras realidades sudakas; y hago pública la invitación, a que empecemos a producir nuestras propias consignas. El lema de este año, no hace más que invisibilizar las violencias cotidianas que el sistema produce y reproduce para que el poder de parir NO esté en nosotres.

Desde la “Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento”, se propuso agregarle al lema (¿sin cuestionarlo?) la siguiente leyenda: “Que se respete la fisiología del nacimiento es tu derecho y el de tu bebé”; como si esto garantizara que el poder de parir esté en nosotres, como si esto lograra visibilizar toda la violencia que recibimos cuando queremos ejercer nuestro poder de parir.  Tenemos el gran desafío, de combatir el fundacionalismo biológico que dotó de significados nuestros cuerpos; claro que es importante que se respete la fisiología del nacimiento, pero es más importante aún, que se respete nuestro derecho a desear, a reconocernos como seres sociales, atravesades por infinidad de experiencias. Que se respete nuestro derecho a decidir lo mejor para cada une. Para que nos digan “cómo hacer bien las cosas”, para que nos impongan cuál es la mejor forma de “parir y nacer”, ya tenemos al mismísimo patriarcado, no reproduzcamos sus lógicas.

A pesar de tener vigentes varias leyes nacionales que defienden nuestros derechos a la hora de parir y nacer (Ley Nº 25.929 de Parto Humanizado, Ley Nº 26485 de Protección Integral Para Prevenir, Sancionar, Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, Ley Nº 26.529 Derechos del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud), el sistema de salud no se hace eco de sus obligaciones como tal, y nos siguen vulnerando, todos los días.

Nuestra ciudad de La Plata, no es la excepción; no hay ni una sola Institución, ni pública ni privada, que no cuente con testimonios de violencia obstétrica en su haber. Algunos de estos relatos llegan a transformarse en denuncias formales (aunque lamentablemente la mayoría de ellas quedan en el plano administrativo). Existe un grupo de Facebook llamado “Para saber con quién y dónde parir en La Plata”, es un espacio virtual, que tiene como fin principalmente, prevenir situaciones de violencia obstétrica, conociendo a través de relatos en primera persona, experiencias con les profesionales que asisten en la ciudad, y referencias de las distintas instituciones.

Soy parte de una organización feminista llamada “Consejería para la Prevención de la Violencia Obstétrica”, con la que compartimos información y herramientas de prevención en distintos espacios. El pasado martes 14, entre compañeras, salimos a interpelar la cotidianidad de las personas en un viaje en tren desde La Plata hasta Constitución. Quisimos hablar de derechos donde nadie va a hablar de ellos, queremos que la información circule, que lo sepan en todos los barrios, en cada rincón del espacio público. Fue una experiencia enriquecedora, en la que pudimos contar pero también escuchar testimonios, historias que se repiten y que impulsan cada día nuestra militancia para transformar esta realidad. La violencia obstétrica, como todas las violencias machistas, es sostenida y reproducida cotidianamente por el sistema patriarcal. Es el mismo sistema que nos obliga a abortar en la clandestinidad. Es el mismo sistema que se apodera de nuestros cuerpos a la hora de parir / nacer, que nos silencia, que nos ata, que nos mutila…y en la persona que nace, se inscribe la primera violencia que recibimos todes: la apropiación de los cuerpos.

Este mismo sistema que, a través del modelo médico hegemónico, controla nuestros cuerpos y nuestras sexualidades, teniendo al miedo como principal aliado… pero existe una línea de fuga, acá estamos las locas, las que no nos callamos nunca, las que aprendimos a reivindicar el enojo y llenarnos de amor feminista para afrontar la lucha. Desde la Consejería, venimos con una propuesta política de organización, en la que siendo protagonistas activas de nuestros procesos, cada vez seamos más quienes decidamos cuestionar lo impuesto y romper los mandatos. Nos gusta hablar de autodefensa, porque sabemos bien, que a pesar de que algunes profesionales de la salud sean “aliades” en este camino, la única forma de generar un verdadero cambio estructural, es organizarnos y dar la pelea juntes, desde abajo.

Compartiendo información podemos construir mayor autonomía a la hora de decidir. Crear y alimentar redes de amor, de cuidados, entre nosotres, para denunciar y prevenir las violencias, es otra herramienta poderosa que seguimos construyendo…
Para realizar denuncias podés comunicarte a la Línea 144 o a partorespetado@defensor.gov.ar. Infórmate, siempre hay compañeres a tu alrededor ¡nunca más soles! Decimos: Basta de Violencia Obstétrica en partos, nacimientos y abortos. ¡El Estado es Responsable!

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