“Sólo quiso llamar la atención”

Así definió Patricia Bullrich al hombre de 36 años que quiso entrar armado a la Casa Rosada y que el año pasado le había regalado un arma a Mauricio Macri. La ministra oscila, sin grises, entre liviandad y mano dura

Se presentó en la Casa Rosada y dijo que tenía una entrevista con el presidente Mauricio Macri, quien un rato antes había descendido del helicóptero presidencial y ya en su oficina se disponía a reunirse con sus colaboradores. El extraño visitante atravesó, incluso, la reja perimentral y ante la negativa de los integrantes de seguridad de la entrada respecto de que fuera atendido por el primer mandatario, arrojó una caja que, luego se supo, tenía un arma en su interior. Posteriormente salió corriendo por la calle Hipólito Yrigoyen, aunque fue reducido y detenido por efectivos policiales, antes de que llegara a la boca del subte de la estación Plaza de Mayo, de la línea A, que se encuentra a escasos 30 metros.

Por supuesto, que la insólita acción provocó un revuelo mayúsculo, generó mil y un hipótesis, avivó nuevamente la polémica en relación a la seguridad presidencial y generó un escándalo que no se acalló, sino todo lo contrario, cuando surgieron detalles sobre quién es Francisco Ariel Muñiz, el protagonista de este enredo que fue noticia en todos los medios, este lunes a la mañana. Este episodio hizo recordar cuando un hombre rompió la reja de ingreso a la Casa Rosada con su coche, en plena madrugada, hace cerca de dos años.

Muñiz tiene 36 años, es un artesano habitué de la zona de las rejas de Casa Rosada que es oriundo de General Pinto, la localidad bonarense, del noroeste de la provincia, donde fue activo militante, al punto de administrar una página de facebook llamada “Pro General Pinto”.

Las explicaciones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sobre este nuevo episodio, fueron tuvieron los ingredientes que la caracterizan. La funcionaria intentó desviar el eje del problema y aseguró, como al pasar, que Muñiz simplemente “quería llamar la atención, porque había pedido entrevistas” con Mauricio Macri y no se las habían concedido.

Claro que luego, Bullrich, sumó otro dato inquietante a esta historia, al admitir que el año pasado, el mero simpatizante del Pro de General Pinto le había enviado un hacha de regalo al presidente de la Nación.

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