Incluir y deconstruir, el trabajo de la Colectiva de Mujeres Escritoras y Editoras

En un contexto de lucha y conquista de derechos para las mujeres, un grupo de trabajadoras de la palabra viene a reivindicar su lugar en el mundo del libro platense

Por Juan L. Delaygue

¿Existe una ciudad escrita? ¿Puede pensarse que una delimitación topológica –tan cuidadosamente planificada como la de La Plata– puede ser punto de partida de una escritura en particular o, al menos, de una serie de escrituras? Algo así como una “literatura platense”. Si reparamos en la multiplicidad de voces que pueblan esa delimitación, la idea resulta cuanto menos antojadiza. Por otro lado, si pensamos en términos de escritura –un concepto mucho más dinámico y menos estanco que el de literatura– esa dificultad para delimitar el objeto se acrecienta. Fundamentalmente en épocas en que nuevas luchas vienen a remover lo sedimentado en el sentido común. Así, por mucho que intentemos hallar o definir una literatura de La Plata, lo real se escabulle por entre los intersticios de lo que la escritura no llega nunca a decir.

La Colectiva de Mujeres Escritoras y Editoras parece partir desde esta ética del trabajo con la palabra. Agrupadas como un puño levantado en señal de hartazgo ante la sistemática invisibilización a la que son sometidas las mujeres en todos los ámbitos –en este caso particular: el mundo del libro–, las integrantes de la Colectiva se reúnen desde marzo una vez al mes para planificar distintas formas de intervenir en el campo de la literatura y la edición platense.

“La Colectiva surge a principios de marzo, como reacción a una nota que sale publicada en el diario El Día, donde se hablaba de un boom literario platense, se nombraba a muchos escritores y también se hablaba del trabajo editorial de algunos de ellos, pero solamente se mencionaba al pasar el trabajo de dos mujeres”, cuenta la poeta Yanina Camarasa, y agrega: “Fue una reacción espontánea, porque nos pareció que se desconocía absolutamente todo el trabajo de un montón de escritoras y editoras que en este momento están produciendo en la ciudad de La Plata”. Por su parte, la diseñadora y editora Romina Morbelli explica que, “en vísperas del 8M, que saliera una nota como esa hizo estallar al sector el libro, así que se generó un documento con una lista de autoras y editoras de la ciudad de La Plata y alrededores, y en cuestión de horas se habló de una ciudad escrita por más de 100 mujeres”.

Claro que no se trata sólo de escritura: desde su denominación, la Colectiva de Escritoras y Editoras deja en claro que entiende el trabajo con la palabra como algo que excede la producción literaria e incorpora muchas más capas del mundo del libro. “Al libro lo veo en un sentido colectivo porque son varias las personas que integran su construcción. Hay un/a autor/a y una obra que lo protagonizan, pero hay un montón de actores detrás, muchos de los cuales son en realidad actoras mujeres y tampoco se las visibiliza. En ese sentido, la Colectiva se forma para visibilizarnos quienes estamos trabajando en torno al libro”, cuenta Romina, remarcando la interdisciplinariedad que resulta constitutiva en la óptica de la Colectiva: “Nos paramos desde la escritura, la literatura, pero recalco también lo visual, esa otra parte que también constituye al libro, no meramente en cuanto al diseño y a darle forma a las palabras, sino también como construcción de imagen, un trabajo de fusión interesante de varios factores”.

Una doble apuesta, entonces, de intervención en un campo que es tanto artístico como político. A esto se refiere Yanina cuando habla sobre lo diverso: “Yo creo que el objetivo de la Colectiva es implicar la diversidad de las voces. No surge como una propuesta estética sino más bien política. Ética, estética, política, son debates muy viejos, pero la verdad es que nos estamos armando, estamos en un proceso de construcción de este espacio”.

La primera aparición pública de la Colectiva fue el 8M, y desde entonces sus integrantes han realizado distintas intervenciones en festivales con mesas de publicaciones y poemas. El próximo evento que proyectan es el Día de lxs Escritorxs, que se realizará este sábado 23 de junio en la biblioteca del Grupo de Gestión Cultural El Faldón, en la Estación Provincial (17 y 71). “Lo que vamos a hacer es un contra-festejo del Día del Escritor, que se celebró el 13 de junio por el nacimiento de Leopoldo Lugones, justamente para reconocer esas voces siempre olvidadas por ser mujeres. El patriarcado lo que hace es tomar una figura y ponerla en un pedestal, instalándola como un modelo. La concepción que tenemos nosotras es totalmente distinta: acá la idea es incluir, que haya una diversidad, que se construya entre todxs, con x”, explica Yanina, explicitando la posición de la Colectiva, para la cual “esto empieza a partir del lenguaje. Si querés, en realidad, nuestra concepción del trabajo con la palabra tiene que ver con eso: con incluir y deconstruir esta vieja forma de nombrar”.

Si las formas de la escritura estallan, habrá que dejarlas arder para que muestren aquello que algunos pretenden ocultar, porque, como dice Romina, “la colectiva es frescura, espontaneidad y también fuego”.

Podés seguir a la Colectiva y enterarte de sus actividades en su página de Facebook:
https://www.facebook.com/ColectivaDeEscritorxsYEditorxs/?ref=br_rs

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