Ingeniería diseñará invernaderos resistentes para el cordón frutihortícola de la región

Foto archivo Hernán Fouillet

Durante los últimos años, y probablemente desde siempre, los productores horticultores y floricultores de la región han sufrido constantemente las inclemencias del tiempo: azotados por el viento, el granizo y las inundaciones. Para poder generar mayor seguridad, investigadores de Ingeniería diseñarán invernaderos con estructuras sólidas y resistentes

A fines de febrero, el cinturón hortícola se convirtió en una verdadera zona de desastre luego de que una feroz tormenta azotara la región, generando pérdidas millonarias a los productores locales. El temporal de viento y granizo destruyó cientos de invernaderos, arruinó cultivos y puso en jaque a una de las principales actividades que sostienen la economía de la región.

Con la finalidad de evitar los daños producidos por estos fenómenos climáticos frecuentes en las plantaciones de horticultores y floricultores de la región, ingenieros de la Universidad Nacional de La Plata diseñarán invernaderos con estructuras de aluminio; mucho más sólidos y resistentes que los tradicionales confeccionados con madera, alambre y nylon.

El novedoso proyecto que pondrá en marcha la UNLP comenzó a tomar forma días atrás cuando el vicepresidente Institucional de la UNLP, Marcos Actis, firmó un convenio con la Cámara La Plata Oeste (CALPO), representada por su titular, Diego Principi.

El acuerdo establece que la unidad académica aportará los recursos humanos y sus laboratorios para realizar el diseño, los cálculos y ensayos para llevar adelante la ingeniería de detalle de los invernaderos. Esto incluye, entre otros aspectos, garantizar que la estructura pueda soportar los fenómenos climáticos que afectan con frecuencia al cordón frutihortícola local.

“El desarrollo permitirá generar mano de obra especializada en esta área, e incentivar la industria nacional ya que la perfilería se realizará con aluminio argentino y con equipos disponibles en la región”, destacó Actis.

El prototipo de invernadero deberá ser capaz de montarse fácilmente para ser trasladado y tener mecanismos que posibiliten su venteo ante el aumento de la temperatura interna, además de resistir los vientos que azotan a la región.

Los encargados de lograrlo serán profesionales del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad, quienes aplicarán conocimientos sobre estructuras aeroespaciales para dimensionar los perfiles de aluminio optimizados para el uso en estructuras de grandes luces como son los invernaderos.

Por otra parte, integrantes del Laboratorio de Capa Límite y Fluidodinámica Ambiental (LaCLyFA), de la misma unidad académica, evaluarán las cargas de viento que se producen sobre las estructuras realizando ensayos en el Túnel de Viento y compararán los resultados obtenidos con los cálculos que realizará el Grupo Fluidodinámica Computacional (GFC), también de la Facultad.

El proyecto de la UNLP también prevé   -en caso de que los invernaderos resulten afectados por vientos o caída de granizo-  realizar un estudio para ver la manera de reciclar el nylon que se usa en los invernáculos.

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