Las estadísticas de desocupación en La Plata y “el efecto desaliento”

La información del Indec sobre el mercado laboral en la región correspondiente último trimestre del año pasado mostró números que en principio parecen contradictorios: bajó el desempleo pero no subió la tasa de empleo ni la de actividad económica. ¿Hay un “crecimiento invisible” o un sector de la población dejó momentáneamente de buscar trabajo?

Por David Barresi

A fines de la semana pasada el Indec dio a conocer las estadísticas sobre el mercado laboral correspondientes al cuarto trimestre de 2018, que en la región reflejaron una caída importante de la desocupación con respecto a los tres meses previos, bajando de 10,3% a 5,7%, quedando prácticamente al mismo nivel si se la compara con igual período del año anterior (cuando la marca fue de 5,9%).

La difusión de estos datos fue festejada en el Palacio Municipal e incluso el propio Intendente Julio Garro expresó su satisfacción a través de su cuenta de Twitter, donde escribió: “Acompañar a las pymes en los momentos que más nos necesitan y luchar contra las mafias que ponían un freno de mano a las inversiones, empiezan a dar buenos resultados”. De la mano del hashtag “#EstáPasando”, afirmó además que “la ciudad sigue creciendo”.

Sin embargo, los números del organismo estadístico no muestran ningún crecimiento en el nivel de actividad (de hecho descendió levemente entre el tercer trimestre y el cuarto de 2018), y a pesar de la reducción del porcentaje de desempleo, el índice de empleo se mantuvo prácticamente igual. ¿Cómo se explica esto? El Centro de Estudios para la Gobernanza (CEG) publicó un análisis sobre el tema en el que afirma que “esto podría explicarse por lo que se conoce como ‘efecto desaliento’ por el que muchas personas salen del mercado laboral desalentadas por la falta de oferta, eso hace bajar el desempleo por definición, ya que están desempleadas aquellas personas que buscan activamente trabajo y no aquellas que no lo hacen y se retiran del mercado laboral”.

“Esto tiene que ver con el análisis que cada persona hace en relación a los costos y los beneficios que tiene seguir buscando puestos de trabajo que efectivamente no consiguen”, indicó a Pulso Noticias Carolina Atencio, directora ejecutiva del CEG, y agregó: “Hoy por hoy salir a buscar trabajo implica tiempo, dinero, cuestiones de organización familiar como ver dónde dejar a los hijos o hijas, o a las personas que están requiriendo necesidades de cuidado. Y todo eso tiene un costo, que si uno lo considera en el marco de la suba del transporte y la suba del costo de vida en términos generales, muchas veces las familias o los individuos toman las decisiones de no seguir buscando un empleo que por mucho tiempo buscaron y que el resultado no fue favorable”.

“No estamos diciendo que el ‘efecto desaliento’ explica toda la situación del mercado laboral. Los fenomenos sociales y económicos son multicausales”, advirtió. Pero de todas formas, observó que no hay datos que permitan afirmar que haya crecimiento económico alguno. “En la actualidad los datos no están marcando que haya una reactivación: hay caída de industria, de actividad económica, una fuerte devaluación del peso, una inflación reconocida inclusive por el Gobierno que casi llegó al 50%, que también estuvo acompañado por una caída del salario real porque las paritarias estuvieron muy por debajo de la inflación y en ningún caso se logró estabilizar el salario real con la inflación. Los indicadores de pobreza de la UCA, y el que se va a conocer ahora del INDEC, no mostrarían este optimismo”.

A su vez, el análisis del CEG puntualiza en la consolidación de la brecha entre las tasas de actividad y empleo entre varones y mujeres, señalando que “ascienden a algo más de 20 puntos porcentuales” y que esas diferencias “experimentaron un incremento respecto del trimestre anterior de 2018. También se observa que el desempleo afecta de manera desigual a varones y mujeres: mientras que para los varones el indicador es 8.2, para las mujeres es 10.2. Cuando se analizan los datos para los 31 conglomerados urbanos, las tendencias son similares”.

En ese sentido, Atencio aseguró: “Las mujeres somos las más afectadas en términos de desempleo, es una tendencia que se profundiza en momentos de recesión o cuando la actividad económica está más contraída, porque somos las mujeres las que salimos del mercado laboral para sortear todas estas actividades que se hacen al interior de los hogares, mientras los varones son quienes salen a trabajar. Al no poder costear esas tareas, somos las mujeres las que salimos del mercado laboral para hacerlo. Los números lo están indicando porque de hecho aumentaron las brechas entre varones y mujeres en relación al desempleo, la actividad y el empleo”.

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