Película recomendada: “Boyhood” de Richard Linklater

Boyhood es una película que cuenta, de manera cronológica, el recorrido de Mason, un niño de seis años que vive con su mamá y su hermana. Uno de los grandes aciertos del director fue lograr que todos los personajes fueran interpretados por los mismos actores a lo largo de los años. Entre el 2002 y el 2013, Linklater grabó al mismo equipo de actores durante cuatro días cada año.

Por Melina Chain

-Parece que el tiempo se despliega ante nosotros para que podamos estar aquí y gritar: “¡Sí, carajo!”.
– ¿Sabes, cuando la gente dice: “Atrapa el momento”? No sé, empiezo a pensar que es al revés. Que es el momento el que nos atrapa.
– Sí. Sí, lo sé.
– Es constante. El momento es sólo…
– Es como siempre ahora mismo, ¿verdad?

Boyhood es una película que cuenta, de manera cronológica, el recorrido de Mason, un niño de seis años que vive con su mamá y su hermana. El inicio de la historia se da con los primeros años del colegio de Mason y la separación de sus papás. El resto del relado transcurre con sucesos clásicos de la vida cotidiana y los distintos hechos que van marcando la personalidad de este niño y a la vez, de toda su familia. El final está dado cuando Mason avanza un paso más, abandona la casa de su madre para ir a la universidad. Uno de los grandes aciertos del director fue lograr que todos los personajes fueran interpretados por los mismos actores a lo largo de los años. Entre el 2002 y el 2013, Linklater grabó al mismo equipo de actores durante cuatro días cada año, ver el crecimiento de ellos en la pantalla es no solo un suceso fascinante si no la posibilidad de lograr un nivel de empatía y familiaridad únicos.

Pero por encima de este factor, se encuentra la sensación final de amplio conocimiento de los rasgos psicológicos, llenos de aristas, que definen la personalidad de Mason, así como los vínculos familiares y sociales que han marcado su devenir. La película ofrece un fiel reflejo de la niñez y la adolescencia, los cambios, la ingenuidad, el aprendizaje, la conexión y el crecimiento de cada personaje.

La mirada inocente de Mason dirige el relato por todos los cambios a los que un niño puede vivir, pero el mayor acierto, su gran cualidad, es lograr mostrar los pequeños momentos que conforman la vida, momentos comunes, llenos de nostalgia y ternura, momentos que forman a los padres en padres y a los hijos en los futuros adultos que serán.

El director no utiliza grandes momentos existenciales, ni intenta mostrar una verdad única; lo que conmueve es el relato en sí mismo.

Boyhood nos deja pasmados porque mostrando la simple existencia, el día a día, consigue expresar algo tan intangible como el paso del tiempo y con él, la inmensidad de la vida.

Comentarios