La salud no puede esperar: masivo abrazo al Hospital San Martín

El apagón ocurrido la noche del 23 de enero, que puso a la institución al borde de la catástrofe, encendió las luces de alarma. Los trabajadores y trabajadoras de la institución realizaron como respuesta una concurrida actividad de protesta para denunciar el estado calamitoso de este establecimiento y de otros en la Provincia. Las consecuencias de funcionar con “el presupuesto más bajo de la historia”.

El dramático apagón ocurrido la noche del 23 de enero desnudó la grave situación que vive el Hospital San Martín, similar a las que atraviesan otros nosocomios de la provincia de Buenos Aires. Por esta razón, hoy los trabajadores y trabajadoras de la institución, junto a los gremios del sector (CICOP y ATE) realizaron un masivo abrazo simbólico para denunciar la precariedad en la que trabajan.

En ese marco, señalaron: “observamos con enorme angustia y preocupación como el Estado se va deslindando gradualmente de la responsabilidad de garantizar el acceso a la población de una atención digna y de calidad. El gobierno provincial nos ha condenado a funcionar este año con el presupuesto para la salud más bajo de la historia”.

“Las dramáticas e inaceptables consecuencias de estas decisiones gubernamentales se ven a diario en nuestro hospital y en el resto de los hospitales de la Provincia. Sin dudas los hechos ocurridos en las últimas semanas han puesto en riesgo a nuestros pacientes y a todo el personal. Los cortes de luz, las fallas en los sistemas de emergencias, las caídas de techos y mampostería, aires acondicionados que no funcionan, los problemas con los ascensores y las inundaciones de salas y distintos servicios del hospital, para nombrar solo los más recientes, demuestran claramente que la salud pública no puede seguir esperando”, remarcaron.

A su vez, expresaron su rechazo a las políticas de tercerización de áreas del hospital, que se impulsa desde el Ministerio de Salud bonaerense. “Esta política de privatización que ha comenzado hace años atrás, con el gobierno anterior, se ha mantenido y profundizado con la gestión actual. La experiencia nos ha demostrado que las empresas no responden adecuadamente por los servicios contratados, generando condiciones de riesgo para pacientes y trabajadores; sin dejar de mencionar que dichas contrataciones generan un gasto mayor para el Estado”.

Mención especial mereció en la jornada de hoy la actuación del personal de la institución durante el corte de luz del 23 de enero. “Una vez más, con un gran esfuerzo evitaron una tragedia; pero no podemos seguir dependiendo del azar y el voluntarismo. Sería un gran error naturalizar las pésimas condiciones en las que desarrollamos nuestro trabajo y las condiciones indignas que padecen nuestros pacientes durante la internación o los tratamientos ambulatorios”.

“Actualmente la falta de personal y las condiciones laborales deficientes generan que muchos servicios sufran graves problemas. Así tenemos las guardias colapsadas, una sala de salud mental con capacidad para diez pacientes que se ve obligada a responder a las derivaciones de toda la provincia, por lo que muchos pacientes con criterio de internación en salud mental, quedan internados en los consultorios de atención de la guardia durante más de una semana; la neonatologia desbordada con un número de pacientes que supera ampliamente la capacidad del servicio”, relataron y luego agregaron: “enormes listas de espera para tratamientos quirúrgicos por falta de prótesis e insumos; la falta de limpieza de algunas áreas del hospital son alarmantes y el personal pone plata de su bolsillo para comprar artículos de limpieza; nuestro pabellón de quemados, único en la provincia, aun se encuentra cerrado; el jardín maternal ha tenido que cerrar la sala de bebés y cerró sus puertas en forma intermitente por falta de personal; equipamiento obsoleto en radioterapia que en muchas oportunidades nos impide la realización de los tratamiento oncológicos indicados; ascensores, que según el último informe técnico, el 80% no cuenta con el mantenimiento adecuado y son así múltiples los ejemplos que reflejan la desidia que caracteriza al gobierno actual”.

En tanto, dieron cuenta de que aún “está en proceso de reconstrucción y brindando un servicio de contingencia el hospital Oñativia de Rafael Calzada (Almirante Brown), afectado por un incendio a mediados de diciembre”, y recordaron que en la última semana hubo un apagón en el hospital Eva Perón de la localidad de San Martín, filtraciones de agua en el San José de Pergamino y la caída de un techo en el Rossi de nuestra ciudad.

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