La sombra de la privatización avanza sobre el deporte

El gobierno nacional lanzó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) en donde se incluye la degradación de la Secretaría de Deportes de la Nación y estalló el debate. ¿Qué motivó esta decisión, por qué se generó tanta polémica y qué posibles negocios aparecen por detrás de una medida que se presenta como un salvataje para el deporte nacional, pero que muchos ven que en el fondo se escondería el concepto de la privatización?

Por Juan Caamaño, para Pulso Noticias

A un día de finalizar el primer mes de este año se conoció el Decreto 92/2019 donde resalta la transformación de la Secretaría de Deportes de la Nación a la Agencia de Deporte Nacional (ADN). Sorpresiva decisión para un sitio que muchas veces abogó por tener un rango ministerial pleno y que de hecho, desde el año 2015 al 2017 llegó a acoplarse junto al Ministerio de Educación para después ser traslado a la Secretaría General de la Presidencia y pasar a estar bajo la órbita directa del Ejecutivo Nacional.

Pero ¿cómo se llegó a esta decisión de crear la Agencia? ¿Y por qué hace tanto ruido? Para entender esta actualidad hay que hacer un rápido resumen de los últimos diez años, comenzando por un momento bisagra: la creación del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) una entidad de derecho público no estatal y autárquica, sin fines de lucro, de gestión público-privada, creada a través de la Ley N° 26.573 sancionada en diciembre de 2009.

Pensado para ser un soporte de los deportistas argentinos en el máximo nivel, el ENARD se convirtió en un éxito. El deporte argentino logró grandes resultados en el plano internacional y los atletas dejaron de lado las prácticas amateurs para tener un ámbito de trabajo semiprofesional (no solo evidenciando mejorías económicas, sino también avances con respecto a las condiciones de entrenamientos, mayores niveles de competencia, etc.).

Esta creación a su vez permitió un desahogo con respecto a la distribución económica que siempre tuvo la (ahora ex) Secretaría de Deportes la cual difícilmente alcanzaba a cubrir las necesidades de los atletas de máximo rendimiento, pero que a su vez debía apoyar y solventar a las bases deportivas de nuestro país.

Importante mencionar que tanto el Comité Olímpico Argentino y la ex Secretaria se han intercalado los mandatos en el ENARD, permitiendo un control simultaneo acerca de las actividades y los gastos del mismo. Y en este punto hay que detenerse. El Ente administraba sus ingresos a través de lo generado por el 1% de la facturación de telefonía móvil en el país.

Sin embargo, entre los puntos de la reforma tributaria aprobada a fines del 2017 se encontraba la derogación de este impuesto a los celulares. Ante el peligro de la eliminación del ENARD se resolvió que los recursos financieros provengan directamente del presupuesto nacional que se traza cada año. Una solución a medias: se mantiene el Ente, pero pierde su autarquía y pasa a depender del reparto que cada poder de turno decida.

Lamentablemente el contexto actual de nuestro país no colaboró en que el deporte reciba el aporte necesario para poder crecer. En una economía en recesión donde el recorte llega a todos los ámbitos del Estado, este ámbito no es la excepción.

Sumada a la feroz devaluación sufrida en el último año (el dólar a fines de enero 2018 rondaba los $20 y actualmente se encuentra a casi al doble de ese valor), el recorte presupuestario de la Secretaría para el 2019 ($991 millones contra los $1097 del 2018 y los $1433 del 2017) generó la preocupación en un año clave para muchos deportistas y disciplinas que se encuentran en pleno proceso olímpico de Tokio 2020.

El escenario entonces pasó a ser alarmante y la necesidad de llevar tranquilidad desde el gobierno al mundo deportivo habilitó la búsqueda de nuevas herramientas de financiación. La conversión de la Agencia permitiría generar fondos frescos, pero el decreto presenta algunos puntos muy polémicos, como la sustitución del Artículo 15 de la Ley del Deporte en donde se entiende que, si así lo quisiere, la ADN podría vender o alquilar espacios públicos e incluso arancelar actividades y servicios. El fantasma de la privatización recae también en el deporte nacional.


Apuro en el Gobierno y preguntas sin respuestas claras

Entonces aquí surgen preguntas de sentido común ¿Por qué el apuro del Gobierno Nacional de no esperar el inicio del año legislativo y debatir estas modificaciones en el Congreso, que es el ámbito que corresponde? ¿Qué intereses pueden aparecer por detrás de esta supuesta mejora del deporte nacional?

Hay una polémica que desde hace un tiempo viene creciendo y con este decreto cobra mayor visibilización. La venta de terrenos en el barrio porteño de Núñez, en donde se encuentran importantes edificaciones deportivas y que representarían un impresionante negociado inmobiliario.

Basta remitirnos a octubre del año pasado cuando el presidente Mauricio Macri recibió en la Quinta de Olivos a los deportistas que representaron a nuestro país en los Juegos Olímpicos de la Juventud desarrollados en Buenos Aires. Allí, el máximo mandatario expresó abiertamente la idea de trasladar el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) de su histórico emplazamiento en la zona norte de la ciudad a las actuales instalaciones del Parque Olímpico de Villa Soldati, localizada en una de las áreas más postergadas de la Capital Federal.

De esta forma lo que era un secreto a voces se hizo público y muchos deportistas de renombre rápidamente mostraron la disconformidad contra el traspaso en las redes sociales. Gran parte de ellos promulga por la idea de tener dos centros de entrenamiento de alto nivel en diferentes polos geográficos de la Capital Federal.

Pero el lobby continua en desarrollo y tal como informó el periodista especializad Ernesto Rodríguez en su sitio ephectosports.com.ar, el CENARD es solo una parte dentro del negocio inmobiliario que hay detrás de tantos cambios en lo que refiere a la estructura deportiva pública.

El ex Tiro Federal Argentino, el Instituto Superior de Educación Física Romero Brest y hasta el Estadio Monumental son parte de estas codiciadas tierras (en este último caso, el camino avanza por otro carril, pero no parece casualidad que el presidente de River Plate, Rodolfo D’ Onofrio, de estrecho vínculo con Gerardo Werthein, presidente del comité Olímpico Argentino, esté dando a conocer la posibilidad de construir un moderno estadio que se encontraría en unas tierras lindante al Parque de los Niños de la Ciudad).

En noviembre del año pasado comenzaron las privatizaciones cuando se remataron 150 mil metros cuadrados del Tiro Federal Argentino. 151 millones de dólares fue el precio final con el que Landmark Buenos Aires adquirió los terrenos. Sorprendentemente, salió a la luz que esta firma tiene entre sus asociados a la familia Werthein, por lo que la operación tiene una relación directa con el presidente del COA y del ENARD.

Las casi 20 hectáreas que ocupan el Cenard y el ISEF Romero Brest representarían un negocio inmobiliario impresionante en un lugar de la ciudad de Buenos Aires donde el metro cuadrado tiene un valor muy superior con respecto al de los barrios del sur.

Por el momento el CENARD resiste gracias a la presión de muchos referentes del ámbito deportivo y debido a que el predio de Villa Soldati, el principal centro olímpico utilizado para los Juegos de la Juventud Buenos Aires 2018, no cuenta con todas las instalaciones necesarias para un traspaso inmediato.

Conocido el decreto que crea la Agencia de Deporte Nacional, su titular Diógenes de Urquiza (hombre de extrema confianza del presidente Macri y que reemplazó a fines del año pasado a Carlos MacAllister al frente de la Secretaría de Deportes) salió a informar que no hay intenciones de vender ningún inmueble y que la degradación de la Secretaría no debe ser pensada como tal. Sin embargo son cada vez más los referentes que empiezan a descreer de estos manejos y empiezan a alzar su voz.

“La creación de la Agencia es positiva para el deporte y un salto de calidad para los deportistas. Ahora va a ser más rápido el cobro de becas y subsidios y por primera vez las provincias van a poder participar de estas decisiones” ese fue el polémico tuit que utilizaron algunas figuras del deporte argentino como el ex jugador de Los Pumas, Horacio Agulla o la leona Noel Barrionuevo, apoyando la decisión del ejecutivo nacional. Las distintas miradas acerca de esta polémica con respecto al futuro del deporte nacional ya se han trasladado a los mismos atletas.

Después de tantos desmanejos y tanto negociado que nada tiene que ver con el deporte cuesta creer que no existan segundas intenciones. Seguramente la política deportiva nacional va a seguir dando que hablar en el transcurso de un año que comenzó muy movido. Habrá que estar atentos.


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