Lo que dejó la asunción del nuevo arzobispo de La Plata

Monseñor Víctor Manuel Fernández comenzó su discurso exhortando a los senadores “a que no voten la despenalización del aborto”. Además marcó la diferencia entre la capital y el interior profundo y dijo que sería “un cura de cercanía”

Frente a cientos de fieles y autoridades del gobierno local y provincial, ayer asumió el nuevo arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, quien reemplazará al emérito monseñor Héctor Aguer.

Las actividades protocolares por la asunción comenzaron a las 15 en Plaza Moreno. Allí, Julio Garro (La Plata), Jorge Nedela (Berisso), Gonzalo Peluso (Magdalena), Hernán Yzurieta (Punta Indio) y Luis Alberto Blasetti (en representación del intendente Mario Secco, de Ensenada) mandatarios de los cinco municipios que conforman la Arquidiócesis recibieron al arzobispo.  

Luego de entonar las estrofas del Himno Nacional, el nuevo funcionario religioso caminó hasta la Catedral “Nuestra Señora de los Dolores” donde celebró la Santa Misa del inicio.

Más tarde, “Tucho” Fernández pronunció su homilía que inició con la frase: “El contexto de esta celebración no es el mejor por lo que ocurrió en nuestro país hace dos días”, refiriéndose a la media sanción otorgada por el cuerpo legislativo a la ley de aborto legal que un millón de mujeres pidieron a gritos el pasado miércoles en el Congreso.

“Se habla de salud pública, pero en nuestro país hay unas 240 muertes maternas por año, de esas, más del 80% no son por abortos, es porque las mujeres llevan sus embarazos desnutridas y enfermas”, remarcó.

“Se ha votado un proyecto de ley que habilita el aborto gratuito también para las ricas”, retrucó el funcionario de la fe. Y prosiguió: “Aquí, como decimos en el interior, se agarró el chancho por la cola, se acudió a una receta fácil, se copió a tontas y a locas, y se perdió la gran oportunidad de pensar una legislación integral con un poco de creatividad”.

Además, haciendo hincapié en la separación entre la capital y el resto del país el arzobispo dijo: “Esperemos que nuestros senadores hagan la diferencia, porque ellos representan al interior profundo, en donde se le da otra importancia al valor de la vida”. “No permitan que los traten de conservadores cuando representan a ese interior que ama a los pequeños”, destacó el cordobés de 55 años.

Luego, hacia el final de su discurso interpeló a la comunidad de sacerdotes “a estar más cerca de la población”. “Si no es así, ¿para que estamos los obispos y los curas?”, concluyó.

 

Comentarios

- Advertisement -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa un comentario
Por favor ingresa tu nombre