Colombia elige el próximo presidente

El pueblo se juega todo por el todo: entre Gustavo Petro e Iván Duque están las alternativas para la presidencia de la Casa de Nariño en un escenario polarizado que muestra una ventaja del uribismo

Se termina el periodo de Juan Manuel Santos, el presidente colombiano que ganó un Nobel de la Paz por firmar el cierre del conflicto más antiguo de occidente que tras esta elección puede sufrir algún giro inesperado para el pueblo.
Este domingo, en la segunda vuelta electoral, el escenario muestra a un candidato de centro izquierda, Gustavo Petro, y a otro que proviene de las filas derechistas de Álvaro Uribe Vélez, que se disputan la llegada a la Casa de Nariño por cuatro años.

El pasado 27 de mayo se disputó la primera vuelta a la Presidencia en la que cinco candidatos de diferentes corrientes políticas, buscaban marcar diferencia y llegar a la segunda vuelta que se celebra este domingo 17 de junio, para elegir a quien se posesionará el 8 de agosto como presidente de Colombia, con un Congreso renovado.

El exguerrillero que firmó la paz y ahora aspira a la Presidencia

Gustavo Petro nació en el Caribe colombiano en el año 1960. Su vida estuvo marcada por las fuertes corrientes ideológicas de la época de la reconocida violencia entre conservadores y liberales, que dejó miles de muertos en el país cafetero.

A los 16 años se alistó en una guerrilla hoy disuelta, el M-19, y estuvo preso por su actividad militante entre 1985 y 1987. La organización nació como protesta por el presunto fraude en las elecciones presidenciales de 1970 y se convirtió en el coco de los gobiernos de finales de la década de los 70 y durante los años 80.

Petro, graduado en Economía de la Universidad Externado de Bogotá, fue concejal, representante a la Cámara y senador  en un municipio cercano a Bogotá.

25% de las votaciones obtuvo Petro en las pasadas elecciones. Gano en nueve de los 32 departamentos del país

Siempre mantuvo sus aspiraciones políticas y tras la firma de la paz entre el Gobierno y el extinto grupo armado, se convirtió en congresista que mantuvo una férrea la lucha en contra de la corrupción. Sus denuncias fueron encaminadas en el destape del matrimonio de la política colombiana con organizaciones paramilitares y se convirtió en una de las figuras más sobresalientes.

Más tarde, dio el salto cuando arribó a la Alcaldía de Bogotá en la que fue gobierno por cuatro años logrando disminuir las cifras de la pobreza en una ciudad estratificada. Durante su estadía como Jefe de gobierno de la ciudad capital de Colombia, sufrió la presión del Procurador General y de un contexto enrarecido por escándalos y sanciones que terminaron por apartarlo del cargo.

El ahora candidato presidencial es de marcada tendencia izquierdista. Se le culpa por su amistad hace unos años con Hugo Chávez y su simpatía con el modelo socialista, lo que lo ha llevado a convertirse en el candidato del ‘castrochavismo’, un término acuñado por la derecha colombiana, para indicar que su posible elección podría dejar a Colombia ad portas de convertirse en una nueva Venezuela.

Estos factores le restan apoyos de políticos tradiconales y sabe que se enfrentará a un Congreso en donde tendrá como aliado a menos de 25% de los legisladores. Sin embargo, ha creado movimientos ciudadanos que le apoyan por su talante progresista, amigo de las causas ambientales, las energías renovables y el defensor de los acuerdos de paz del Gobierno con las Farc, lo que le ha valido crecer en intención de voto en las mediciones estadísticas.

Hoy lo secundan los partidos de izquierda como el Polo Democrático, la Marcha Patriótica, que nació desde el movimiento político del M-19; algunos líderes de la Alianza Verde, partido de centro, y comunidades de víctimas del conflicto y minorías étnicas: negritudes e indígenas.

Cinco propuestas

•    Centra la economía en la mudanza de la extracción petrolera y carbonífera, a la agroindustrialización del país.

•    Educación gratuita para los colombianos, en todos los niveles.

•    Salud de atención preventiva para los colombianos, acabar las Entidades Promotoras de Salud (EPS).
•    Defensa de los acuerdos de paz con las Farc y su implementación.

•    Quitarle el poder al Congreso para elegir entes judiciales, como fiscal y magistrados.

El joven legislador, bajo la sombra de Uribe

Hasta finales de 2017, poco era lo que se conocía de Iván Duque. En 2014 fue elegido como senador bajo la lista del expresidente Álvaro Uribe Vélez, de extracción derechista y conservador. En el Congreso presentó decenas de proyectos, entre esos, varios proyectos que se convirtieron en leyes.

Duque, de 41 años, nació en el seno de una familia ligada a la política nacional y la elite bogotana. Su papá fue registrador nacional y gobernador de Antioquia y desde allí, Duque se familiarizó con el Estado  y estudió derecho en la Universidad Sergio Arboleda, porque desde niño quería ser gobernante.

Se enroló en el Banco Interamericano de Desarrollo y empezó a trabajar en un proyecto que denominó la Economía Naranja, la ley insignia de su paso por el Congreso  y su batalla en oposición al Gobierno de Juan Manuel Santos.

Se convirtió en candidato tras una dura disputa interna de su partido Centro Democrático y se convirtió en el elegido por el expresidente Álvaro Uribe, que aún tiene una fuerte influencia en la política nacional.

Duque y el uribismo se han enmarcado en la oposición al gobierno del mandatario saliente, y en contra de los acuerdos de paz  con las Farc, a las que  Uribe, durante su gobierno, les dio la guerra militarmente en un conflicto recrudecido entre el Estado y los grupos armados ilegales.

39% de los sufragios fue de Duque, ganó en 23 departamentos, dejando la balanza inclinada a su favor

El uribismo se ha marcado en las tendencias más conservadoras, en donde salen la oposición a prácticas como la legalización del aborto, la adopción igualitaria y la legalización de la dosis personal de droga.

Aunque Duque, aspiraba a ganar la Presidencia en primera vuelta, hoy se perfila a ser el vencedor con las encuestas  de intención de voto en su mano, en las que aventaja en más de cinco puntos porcentuales al candidato de la izquierda.

Tras la primera vuelta, Duque aglomeró a los partidos tradicionales y del establecimeinto en torno suyo.
Incluso, a pesar de que fue opositor de Santos,  el oficialista  Partido de la Unidad Nacional le dio su apoyo para este último tramo de la contienda. Cuenta con los votos de Cambio Radical, del exvicepresidente Vargas Lleras y los tradicionales Liberal y Conservador, que le darán las mayorías en el Congreso, facilitando el trámite de leyes en su eventual gobierno.

Cinco propuestas

•    Reducir tributación para las empresas, para incentivar la generación de empleo.

•    Instaurar la cadena perpetua para violadores y asesinos de menores.

•    Reducir las altas cortes a un gran tribunal.

•    Reducir el congreso en un centenar de representantes.

•    Hacer modificaciones al acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc, en torno a la justicia y que el narcotráfico no sea condonable.

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