Francia: las protestas obligaron a dar marcha atrás con los aumentos

El Gobierno de Emmanuel Macron anunció la congelación, por seis meses, del incremento en los combustibles y otros servicios, que habían desatado múltiples protestas en todo el país

Finalmente, la lucha de los chalecos amarillos parece haber llegado a buen puerto en Francia. El Gobierno de ese país anunció este martes la suspensión durante seis meses de la subida de las tasas al combustible prevista para el 1 de enero. Con esta decisión, el presidente Emmanuel Macron da marcha atrás en la medida que desencadenó múltiples manifestaciones en las principales ciudades.

“Ninguna tasa merece poner en peligro la unidad de la nación”, dijo en una declaración televisada el primer ministro, Édouard Philippe, tras mantener distintas reuniones con representantes parlamentarios. El funcionario hace referencia a las consecuencias de las protestas de las últimas semanas, donde hubo cuatro muertos en circunstancias accidentales y decenas de heridos tras los enfrentamientos con la Policía.

Además, Philippe anunció otra medida con el objetivo de seguir calmando los ánimos: la congelación, también durante seis meses, de los precios del gas y la electricidad. Sin embargo, el movimiento de manifestantes reclama también una mejora del poder adquisitivo y viene expresando además el hartazgo de las clases medias empobrecidas, lo que pone en duda que las protestas cesen con estos anuncios.

Mientras tanto, una gran crisis política sacude a la gestión de Macron. Algunos sectores exigen la disolución de la Asamblea Nacional y elecciones legislativas anticipadas, mientras que otros piden un referéndum. Las protestas de los chalecos amarillos han sumergido al presidente en la peor crisis desde que llegó al poder en mayo de 2017.

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