Luz verde para tapar parte del empedrado centenario de la ciudad

Foto: Nicolás Braicovich (Pulso Noticias)

El oficialismo logró la mayoría necesaria para aprobar el proyecto que exceptúa alrededor de 50 cuadras adoquinadas de la legislación que las protegía como patrimonio histórico, por lo que los adoquines podrán ser pavimentados o removidos. Críticas de concejales opositores y Ongs

El bloque de Cambiemos consiguió hoy en el Concejo Deliberante la mayoría necesaria para sancionar el proyecto que modifica la ordenanza 9008, que en su artículo 3º declara como “patrimonio arquitectónico y cultural” al empedrado centenario de la ciudad. El cambio introducido exceptúa una serie de arterias que involucran alrededor de 50 cuadras, que ahora podrán ser pavimentadas encima o cuyos adoquines serán levantados y conservados como reemplazo para otras calles en las que sí se mantendrán.

La normativa generó un arduo debate y de hecho tuvo que ser modificada, ya que la versión original daba vía libre al Municipio para que levantara el adoquinado de la mayor parte de la ciudad con algunas excepciones, sin aclarar exactamente sobre qué calles se intervendría. Finalmente el proyecto precisa concretamente sobre qué lugares la comuna puede intervenir, y el resto de las calles mantendrán el status de preservación que tenían.

De esta forma, los caminos empedrados que quedaron incluidos en la ordenanza y que a partir de ahora podrán ser tapados o levantados son: diagonal 73 entre Plaza Azuénaga y Plaza Moreno; diagonal 73 entre Plaza Rocha y Plaza Matheu; calle 12 de 64 a 68; avenida 66 de 1 a 12; calle 15 de 60 a 61; contorno de Plaza Alsina; contorno de Plaza Matheu; contorno de Plaza España; contorno de Plaza Máximo Paz; contorno de Plaza Rocha; avenida 13 de 54 a 60; y avenida 7 de 66 a 72.

En la reunión de Labor Parlamentaria celebrada ayer, previa a la sesión de hoy, se le realizó una última modificación, quitando del listado a diagonal 77 de 1 a 12, que figuraba en el plan original pero que su empedrado de granito será finalmente conservado.

En las últimas semanas, las voces en contra de la iniciativa comenzaron a alzarse, no sólo de los concejales que rechazaron la ordenanza, si no también de algunos actores de la ciudadanía como la ONG Defendamos La Plata que realizó una juntada de firmas para oponerse al proyecto. “Los adoquines requieren cero pesos en manutención, drenan nuestras calles, frena la velocidad de los automovilistas y evitan accidentes”, señalaron desde la entidad.

En esa línea, los ediles del bloque FPV-UC votaron en contra de la normativa, haciendo incluso cierta autocrítica de que las gestiones peronistas anteriores tampoco habían preservado el adoquinado pero que ahora la Intendencia de Julio Garro iba en el mismo rumbo. La concejal Victoria Tolosa Paz señaló la “inexistencia de un plan integral de movilidad” que permita analizar la pertinencia de la intervención urbana que pretende realizar el municipio y ejemplificó que llamativamente la calle 4 entre 41 y 43 no está incluida en el plan de remoción a pesar de que la misma está deteriorada por el paso permanente de transporte público hacia la terminal de ómnibus.

De la misma forma, la edil del unibloque Frente Renovador Peronista Virginia Rodríguez justificó su rechazo en la existencia de un decreto nacional que declara de interés histórico el casco fundacional de la ciudad y que en el expediente no figura “ningún informe de la comisión nacional que regula estos bienes históricos”. Además, señaló: “Un empedrado que se colocó en 1.800 y aun perdura ha demostrado, con prácticamente cero mantenimiento, su durabilidad con respecto al tiempo. Y no así la capa asfáltica que han colocado y está llena de baches”.

El concejal oficialista Javier Mor Roig fue el portavoz de la bancada de Cambiemos para defender la iniciativa y aclaró que la normativa nacional declara de interés histórico “el trazado de la ciudad”, y no específicamente el empedrado. Además, insistió en justificar la necesidad del proyecto en el deterioro que expresan las calles adoquinadas que se pretende intervenir, resaltando además que especialmente alrededor de las plazas se generan numerosos accidentes.

Por otro lado, señaló: “De 1600 cuadras que existen en la ciudad apenas 245 quedan de adoquines. Lógicamente tenemos que garantizar que algunos espacios de la ciudad tengan un registro histórico como Meridiano V, Tolosa antiguo, o el entorno de la plaza de Villa Elisa”.

El proyecto fue acompañado tanto por el bloque Justicialista (Fabián Lugli y Miguel Forte) y por el del FPV-PJ (Pedro Borgini y Lorena Riesgo). “Cuando nos tocó ser gestión aprobamos la desafectación de calles, y si bien creemos que esta gestión está desatendiendo la situación de barrios enteros, vamos a acompañar la iniciativa”, afirmó Riesgo, remarcando positivamente que el proyecto incluyó cambios promovidos por la oposición.

Por su parte, tanto Gastón Crespo (GEN) como Florencia Rollié (la opositora dentro de Cambiemos) fueron otros de los concejales que votaron en contra del proyecto. Ésta última, explicó que “el expediente no tiene ningún estudio serio de ningún tipo que avale este proyecto”, y le endilgó al resto del oficialismo que no habían consultado especialistas o urbanistas. “Va a contramano de todas las tendencias mundiales, por lo menos de las ciudades que aspiran a tener una expresión turística”, remarcó. Además afirmó que la gestión de Garro “equivoca las prioridades” y puntualizó que en vez de modificar el adoquinado había que mirar otras situaciones más urgentes: “hay calles que se encuentran en emergencia, sobre todo en la periferia”.

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