El misterio de las cajas que salen desde City Bell hacia todo el país    

Los consumidores las compran sin saber el contenido. Pueden pagar por ellas hasta 2.500 pesos para vivir una experiencia de intriga y ansiedad. Son un boom en Estados Unidos y en Europa. Conozca de qué se trata el fenómeno

Por Ezequiel Franzino

El comprador no preguntó nada sobre el contenido. Entró a una página web que fue lanzada en City Bell hace dos horas, depositó 1.000 pesos, solicitó que su pedido llegara a Quilmes, y empezó a especular cuánto tardaría en llegar su paquete. No pidió drogas. Tampoco armas. Ni él sabe lo que pidió. Sólo lo hizo para vivir una experiencia de intriga y ansiedad; los dos pilares en los que se basa el modelo de negocio de Tu Caja Misteriosa, la primer tienda unboxing de la Argentina, creada el pasado lunes.

Las Mistery Box o cajas misteriosas son embalajes que adentro tienen regalos sorpresa aleatorios. El cliente paga y hasta abrir el paquete no sabe lo que va a encontrar. Ezequiel Lavinia, creador de esta tienda inédita en el país, desde www.tucajamisteriosa.com ofrece versiones para niñas, niños, madres, padres, cajas bizarras, y otras para adultos XXX. Las más baratas arrancan en 1.000 pesos, siguen de 1.200 y las Premium- que ofrecen mayor cantidad de productos y de mejor calidad- llegan hasta los 2.500 pesos.

Con gente tan distinta, que tienen gustos e intereses particulares, podría pensarse que estas cajas resultan un tanto despersonalizadas. Sin embargo, en esta movida, el contenido parecería ser lo menos importante. “En los productos que van en el interior uno trata de buscar novedades adecuadas a la edad”, asegura el Rey del Misterio, que sólo devela que las de niños pueden traer golosinas de distintos países o pinturitas poco convencionales, y que algunas otras pueden contener algo de electrónica o accesorios. “Lo interesante es que se juega mucho con el tiempo previo. La ansiedad y el encontrarse con regalos envueltos y sorpresas es algo que genera un efecto emocional en el consumidor”, dice Ezequiel.

En el intento de explicar este fenómeno que es un boom en Youtube, eBay, la deep web, Estados Unidos y Europa, Lavinia, que da clases de Comunicación y asesora en marketing digital, dice que “es algo muy de internet. Hay youtubers que se dedican exclusivamente a abrir cajas misteriosas”.  

Acerca de los motivos que lo llevaron a embarcarse en este emprendimiento, este hombre de 32 años que puede pasarse infinitas horas frente a la computadora y que en su Smart TV sólo sintoniza Youtube, dice: “Siempre estoy tratando de descubrir nuevos hábitos de consumo, nuevas tendencias digitales y nuevas oportunidades de demanda que todavía no fueron explotadas”.

A base de tutoriales, este emprendedor autodidacta se interiorizó en la creación de páginas web. En simultáneo adquirió herramientas  de Community Manager, publicidad y marketing digital, conocimientos que profundizó haciendo cursos presenciales. “Intenté generar algo en lo que pudiera aplicar todos estos conocimientos en algo creativo”, explica sobre este flamante negocio que combina todos los aprendizajes que adquirió.   

En el afán de darle visibilidad al proyecto, e implementando un marketing hormiga, Ezequiel hizo circular su idea entre conocidos y amigos, pidiendo que lo ayudaran a compartir publicaciones, estados e historias acerca de la página. Ese mismo día, la suma de todas ellas tuvo más de 5.000 vistas que lo ayudaron a vender 3 cajas en 48 horas. Una fue a parar a Avellaneda, otra a Quilmes, y la tercera “no puedo decir a dónde fue a parar porque el cliente pidió discreción absoluta”, dice el Rey del Misterio.

Sobre este servicio que se envía por correo y que puede tardar entre 3 y 5 días en llegar a la casa del cliente, Lavinia confiesa que “cuando uno está comprando una caja misteriosa está arriesgando un sentimiento. Te puede tocar algo que te encante, o algo que no te guste. Uno está participando de una experiencia emocional más que de comprar algo específico”.  

Lo que odia Ezequiel, y que es una experiencia emocional que no había contemplado antes de meterse de lleno con esta idea, es el hecho de tener que realizar los embalajes, una tarea que demanda envolver los paquetes con una prolijidad absoluta. Su papá, un ingeniero meticuloso, lo ayuda en los cortes de papel vegetal y en los encintados. “Hay que ser muy prolijo y cuesta”, dice Ezequiel.  

A pesar de que la idea persiga un fin comercial, el creador de Tu Caja Misteriosa jura que “más allá de un negocio, lo siento como una experimentación. Si no vendo lo que espero, lo tomaré como un proceso de aprendizaje y prueba, pero desde el marketing creo que es un proyecto que tiene posibilidades infinitas”.  

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