“Celebraron” 70 años de vida con una orden de desalojo

Por un incumplimiento por parte de la provincia en el pago del alquiler, el Instituto de Formación Docente N° 8 el mes que viene deberá abandonar la sede de 45 entre 12 y 13. Hay promesas de mudanza, pero la comunidad educativa duda que se haga en tiempo y forma

Hoy en el Instituto de Formación Docente Nº 8 se llevaron a cabo unas jornadas conmemorativas por los 70 años de vida del establecimiento. Pero a un mes de que se efectivice el desalojo por el incumplimiento en el pago del alquiler, en la sede de 45 entre 12 y 13 lo único que hubo que para celebrar es que supuestamente están avanzadas las negociaciones para poder seguir funcionando en otro inmueble; algo que la comunidad educativa duda que se realice en tiempo en forma, poniendo en duda la continuidad de las cursadas durante 2019.

Los desalojan porque la justicia falló a favor del propietario del inmueble, que inició acciones legales debido al incumplimiento sistemático del pago del alquiler por parte de la Dirección General de Cultura y Educación.

Durante el acto, las autoridades dijeron que la DPI ya había presentado el certificado de habitabilidad de lo que será el nuevo edificio del Instituto, una casa alquilada en calle 51 entre 3 y 4.  Sin embargo, estudiantes, docentes y auxiliares de la institución desconfían  que el problema pueda estar resuelto para febrero de 2019, cuando haya que regresar a clase para las mesas de finales: “esto va a significar tiempo, recursos económicos, en un contexto en el que me parece que no es una prioridad del gobierno provincial la cuestión de infraestructura”, dijo Rocío Tagliabue, estudiante de la carrera de Tecnicatura en Administración de Archivos, quien agregó que “sospecho que vamos a terminar todos amontonados en la subsede, que es un desastre”.

Esa subsede que Rocío define como un desastre es el subsuelo del Instituto Vergara, de calle 34 y 5, donde los estudiantes intentan formarse en un edificio con goteras, techos rotos y filtraciones. Un lugar en el que durante las diez horas que cursan no pueden ver la luz natural y en donde para ir al baño tienen que saltar los alargues que se colocan para dar luz en las aulas. Si en este safari logran llegar al baño, generalmente se encuentran con que no tienen agua. “También tenemos problemas de espacio. Ese edificio no lo van a desalojar porque es de la provincia, pero no hay miras que funcionemos en otro lugar. Los pocos arreglos que se hacen son con fondos de la cooperadora, porque la provincia no puede garantizar ni lo más mínimo”, explicó Rocío.

Con una matrícula de más de 1500 estudiantes, en estas dos sedes del Instituto se dictan las carreras de Bibliotecología, Bibliotecario para Instituciones Educativas, Archivística, Museología, Locución, Operación y Producción de Radio y TV y Gestión Cultural.

El caso del Instituto de Formación Docente Nº 8 no es aislado. El Nº 9,  donde se forman educadores de nivel inicial, primario, educación especial, fonoaudiología y psicopedagogía, también tiene serios problemas edilicios y de habitabilidad en la mayoría de sus sedes, afectando a más del 65% de la matrícula.

Con estos antecedentes, son pocas las esperanzas de los estudiantes del Instituto Nº 9 de que el conflicto se resuelva en la inmediatez o en el corto plazo. “Estamos arrancando noviembre, queda nada para terminar el año, y restan muchos pasos administrativos y todo lo que es la obra. No sabemos con qué nos vamos a encontrar cuando volvamos en febrero”, concluyó Rocío.

 

Comentarios