“Los espacios culturales no somos un quiosco”

Pulso Noticias dialogó con la productora Dale Guacho, que este sábado lanza la tercera edición del ciclo indie “Los últimos días”. La cumbia, el barrio y la resistencia cultural

Emerger, crear, resistir. El ciclo de música indie “Los últimos días” tendrá este sábado su tercera edición, a las 20, en Guajira, con la presentación de la banda platense 2001 y Pyramides, de Avellaneda. En una ciudad donde la cultura brota de entre sus baldosas rotas, la propuesta busca revalorizar las expresiones emergentes de la región desde la autogestión y la independencia.

“Es un recital que propone una noche de post punk, medio darkie. Si bien el género está dentro del indie, son bandas nuevas que prometen y que rompen con la estructura clásica del rock”, explicó a Pulso Noticias Carolina Zubeldía, parte de la productora Dale Guacho, emprendimiento de jóvenes platenses que está detrás de la propuesta. En una charla donde contó que el sábado habrá “feria de discos del sello Fuego amigo Discos, Djs y visuales”, habló también sobre la productora, la cumbia emergente y los lazos que se tejen en los distintos circuitos de la cultura local.

Dale Guacho

“En la productora somos seis (Carolina, Rocío Vega, María del Mar Rodrígues, Gastón Miguel, Federico Hernández, Francisco Chevez) y cada uno aporta desde su experiencia y profesión. Venimos del diseño gráfico, del cine y la fotografía, y alrededor tenemos muchos colaboradores que coinciden con nosotros en darle importancia a la producción local, armando circuitos de laburo autogestivo”, dijo Carolina sobre Dale Guacho, responsable, además de  “Los últimos días”, de otros dos ciclos: la peña “Lucho Bermúdez” y “Salud, Cumbia y Amor” (antes “El Cumbiódromo). Su objetivo, agregó, es “darle valor y visibilizar el trabajo del artista, para que no pase lo que sucedía hace 15 años, cuando tenían que pagar para tocar en algún lugar”.  

Con la idea de profesionalizar el trabajo de la cultura y brindarle a las bandas un marco en el cual puedan “llegar, hacer la prueba de sonido y tocar”, la productora se encarga de diseñar, gestionar y producir eventos de distinto tipo y para diversos públicos. Realizan filmaciones, fotografías, visuales, edición, prensa y difusión. Si hay que cobrar las entradas en puerta, también lo hacen. Todo es a pulmón, como cientos de otros jóvenes inquietos que se mueven por nuestras diagonales. “Las noches de ciclo son intensas, hacemos de todo, pero nos centramos en el registro”, contó Zubeldía, y adelantó: “Ahora estamos armando un documental sobre cumbia emergente local, que está en proceso. Ya tuvimos dos sets de rodaje, y se viene el tercero para fin de año”.

“Salud, cumbia y amor”

El puntapié para la productora fue el ciclo de música tropical, que en sus comienzos, allá por el año 2016, se llamaba el Cumbiódromo, y que hoy denominan “Salud, cumbia y amor”. “La cumbia le da voz a un montón de gente que necesita expresarse desde la alegría. Hoy hay un boom en La Plata, que siempre fue un semillero de bandas de rock, pero donde también hay muchas otras manifestaciones artísticas”, reflexionó Carolina, y añadió: “La ciudad es tan rica en géneros musicales, que la cumbia encontró su lugar. Ya no es lo que era en el año 2000, si bien sigue siendo parte de una resistencia”.

En un contexto de cierre de espacios culturales, Dale Guacho tiene por objetivo llegar a los barrios de la ciudad, trabajando con los clubes históricos de cada zona. Por eso, prepara para noviembre un gran show cumbiero con el objetivo de que “la gente se acerque al club” y de “recuperar su vida, que estaba perdida. La idea es contagiar al vecino, pensar que la cultura no pasa solo por ir al cine, al teatro, o todo lo que es comercial. Eso también es resistir”, aseguró Carolina, enumerando las estrategias que comenzaron a implementar por el asedio de los controles nocturnos. El ciclo los últimos días, por ejemplo, empezó a realizarse en el horario ATP (apto para todo público, a partir de las 20), pues “es importante no pasar por ese malestar que te hace pasar Control Urbano”. Ante esta situación señaló: “Por eso nos amontonamos y resistimos en bloque con otros espacios”.

Para Carolina Zubeldía, es fundamental el ejemplo de Meridiano V, barrio donde los vecinos recuperaron las instalaciones del ferrocarril y le dieron vida a la cultura en el lugar que habitan cotidianamente. Dale Guacho quiere replicar la experiencia en otros barrios, como La Loma. Para eso, insistió, es necesario entender el lugar de la cultura en el desarrollo de una ciudad: “Los espacios culturales no somos un quiosco. Trabajamos y queremos trabajar de esto, que se nos reconozca como lugares donde la gente se capacita, se profesionaliza, y donde hay talleres y aprendizajes que no encontrás en cualquier lado. Espacios que te dan la posibilidad de relacionarte con el otro desde el arte”.

 

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