Un problema para la economía familiar de los platenses: el álbum del Mundial

Foto: María Paula Ávila

Según un algoritmo realizado por un docente de la UBA, para conseguir las 669 figuritas que se requieren para completarlo se necesita invertir $14.115. Para paliar el gasto, cientos de personas se convocan en Plaza Malvinas para intercambiar las repetidas

Por Ezequiel Franzino   

A pocos días del puntapié inicial, la fiebre del Mundial Rusia 2018 sube la temperatura y niños y padres se desesperan por completar el álbum Panini. En épocas de crisis y tarifazos, conseguir las figuritas que faltan se convierte en un verdadero lujo: un algoritmo realizado por un docente de la UBA, Ernesto Mislej, reveló que para dicha tarea se necesitan $14.115.

Si una persona tuviese bastante más suerte que Chile (que se quedó afuera de la copa en la última fecha de las eliminatorias) y consiguiera que no le toque ni una sola repetida, el álbum podría completarlo con la compra de 133 sobres, que traen cinco figuritas cada uno y que en Argentina tienen un valor de $15. Con esa ecuación, el objetivo podría cumplirse con $1.195, pero eso es una  tarea imposible. Según revelan la mayoría de los consultados, la inversión no baja de los $4.000.

Para poder sortear este gasto incosteable, los platenses apelaron al ingenio. En el afán de conseguir mejor precio, algunos se organizaron para comprar cajas de figuritas en mayoristas, y otros cientos se reúnen los días sábados en Plaza Islas Malvinas para hacer el intercambio de las repetidas. Ante el inminente comienzo de la copa, unas 300 personas también se juntaron esta tarde en 19 y 51, conformando una postal de coleccionismo, euforia, chicos corriendo de un lado para el otro y padres con comportamientos de niños, todos con su listado de las que faltan y las que sobran.

Foto: María Paula Ávila

Esta iniciativa, que surgió en 2014 en la ciudad con el pasado Mundial de Brasil, surgió a partir del grupo de Facebook  “Figuritascartas deportivas varias (La Plata)”. Su mentor, Pablo Pereyra, explicó a Pulso Noticias que “esto se hace todo el año, pero con la fiebre mundialista la plaza explota. En quince días se muere y volveremos a ser los cuatro o cinco que coleccionamos todo el tiempo. Igual nos parece genial que la gente venga, se haga amigos, sociabilice”.

En este espectáculo digno de ver, algunos padres utilizan a sus hijos como excusa para volver a ser niños por un rato. Tal es el caso de Javier, quien confesó que “los chicos están enloquecidos con el álbum, así que les damos el gusto y los traemos, aunque en realidad  los padres somos más fanáticos que los nenes”.

Otro que está a full con el coleccionismo es Facundo Moyano, no el diputado (ese sí que es una figurita difícil), sino el padre de tres hijos con los que asiste religiosamente cada sábado a la plaza Malvinas. “Los chicos van conociendo los países, empiezan a palpitar el mundial. Llevamos gastados alrededor de 4.000 pesos y todavía nos faltan unas cien figuritas para completarlo”, aseguró.

Pero no todos los que andan desesperados por Malvinas en búsqueda de sus tesoros son padres y niños. También hay mujeres que coleccionan,  como Sofía Ignatchik, que a sus 29 años tiene el mismo entusiasmo que cuando era pequeña. “Hoy cuando llegué a la plaza me faltaban cuatro figus para completarlo. Ya conseguí dos, y ahora me falta una leyenda y la de la copa. Lo quiero llenar antes de que empiece el Mundial”, dijo la joven con ansiedad.     

Aunque desde Panini aseguren que “lo de las figuritas difíciles son leyendas urbanas”, lo cierto es que entre los coleccionistas se generaron algunas convenciones: las de Messi, Cristiano Ronaldo y Luis Suárez se cambian por 5. Las de las leyendas o selecciones campeonas del mundo también se intercambian por 4 o por 6.

Un negocio millonario   

El primer álbum de figuritas Panini que salió al mercado fue el del año 1970, en el marco de la Copa del Mundo celebrada en México. Según datos de la revista Forbes, los productos de esta empresa italiana se comercializan en más de 100 países, y desde su creación hasta la fecha se vendieron más de 15.000 millones de figuritas de fútbol.  

Sin éxito comercial en sus primeras tiradas, que salían junto al diario deportivo italiano La Gazzetta Sports, el gran truco de Panini para convertir esto en una mina de oro consistió en ensobrar las figuritas y despertar un misterio en sus compradores. Mal no les fue: con el álbum de Rusia 2018, la empresa italiana espera una facturación de US$ 698 millones.

Con las cifras que se manejan, este negocio da para todo, incluso para el mercado negro. La semana pasada, en Vicente López, una banda de delincuentes robó una fábrica de figuritas y se alzó con un pallet de 638 cajas llenas de paquetes, un botín que equivale a casi 1 millón de pesos.

Sin embargo, más allá de los valores de los paquetes, más allá de lo que se lleve “don Panini” y más allá de los tiempos que corren, para los padres y niños llenar el álbum “no tiene precio”.

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