Uke Geraci y el éxito del stand up

El comediante llega hoy a nuestra ciudad con su unipersonal. En una entrevista con Pulso Noticias, habló del show, pero también de su curiosa vida: corredor de autos en Inglaterra, camionero en Estados Unidos y sobreviviente de varias crisis mundiales

Uke Geraci tenía 19 años y corría autos con Jenson Button en Inglaterra. Era camionero en Estados Unidos cuando cayeron las torres gemelas, pero no estaba en Nueva York: vivía donde apareció el primer caso de ántrax (¿se acuerdan del ántrax?) y no tenía papeles, ni documentos. Para escapar de aquella convulsión de 2001, tuvo una gran idea: volver a la Argentina, en diciembre. “Soy Forrest Gump, estuve en todos lados ese año”, dijo el actor, que también estará hoy en La Plata para presentar su show de stand up, a las 21, en El Teatro Bar.

– ¿Después de tanto recorrido, cómo llegaste a los escenarios?

– En principio, me motivó mucho George Carlin. Era un anarquista, muy crítico de su sociedad, que te hacía reír mucho desde una visión filosófica del mundo. Te abría la cabeza y te divertía sin la poética del teatro, con un estilo más directo, crudo. Después, también fue la cuestión económica, yo hacía teatro y nunca había un mango, se me hizo muy cuesta arriba, probé y funcionó. Me gusta el formato, es más dinámico y tiene más público, es más fácil de llevar. El stand up es el arte del inculto urbano: no necesitás un gran conocimiento cultural, la gente rápidamente puede hacerse cargo de lo que estás diciendo y sentirse identificado.

– ¿Cuál es tu material para hacer reír?, ¿cuánto hay de vos y cuánto es un personaje?

– Hablo de la violencia de mi vieja cuando era chico, me río mucho de eso. Mi mamá era la Tigresa Acuña conmigo. También de la locura de las grandes ciudades, de los hippies modernos de Palermo, de la hipocresía, de ser pobre a los 40, del feminismo, del ecologismo, de mi miedo a tener hijos. Pongo todo de mí, no hay un personaje. El stand up es eso, un monólogo con cierta estructura, premisa y remate, con mucha dinámica. A diferencia del monologuista, como por ejemplo Landrisina, que te contaba una historia casi sin remate, donde siempre era de otros, en el stand up siempre está uno.

– ¿Hay nuevos códigos en el humor argentino?

– Sí. Cuando recién se conocía el stand up, había una cosa bien cotidiana: “Viste que los tipos no levantan la tapa cuando mean”, y cosas así. Pero eso se agotó, la gente está buscando más profundidad en la comedia, que estés más comprometido, que tengas una postura ante la vida. No alcanza con el chiste recurrente. Sin embargo, parecería que hay un “humor nacional”, pero Argentina es tan diversa, que hay cosas que causan en los centros urbanos, que no generan nada en Tucumán o Salta, y viceversa. Podríamos hablar más de un humor urbano o rioplatense.

Con 20 años de cine, televisión y teatro (tanto under como oficial), Uke conoció el éxito con la comedia: fue uno de los ganadores del primer Concurso Nacional de Stand up, obteniendo también la mención como mejor comediante. Así recorre el país, de las temporadas en la costa atlántica a las provincias del interior argentino, filosofando, riendo, con un micrófono y mucho carisma.

– ¿Te divertís en tus shows?

– Sí, arriba del escenario es donde más feliz me siento.

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