Tucumán: grave apriete a la familia de Facundo Ferreira

A cinco meses del asesinato del joven en manos de la Policía tucumana, efectivos de la fuerza mataron al perro familiar, hirieron a su tía, una vecina y detuvieron a un menor. Piden que el gobernador Juan Manzur detenga los ataques policiales

Facundo Ferreira, el niño de 12 años que fue asesinado el pasado 8 de marzo de un tiro en la nuca por parte de un oficial de la Policía de Tucumán cuando se desplazaba en moto junto a un amigo, parece no descansar en paz, y la pelea que viene dando su familia para conseguir Justicia y que se sepa la verdad de lo sucedido, encuentra escollos paso a paso.

Anoche, en medio de la oscuridad y bajo el poder de la impunidad con la que se manejan en el Jardín de la República, efectivos de la fuerza tucumana motorizados y a través de dos móviles, ingresaron al barrio Juan XXIII, más conocido como “La Bombilla”, donde viven los padres, los hermanos y la abuela de Facundo, arremetiendo con disparos contra la vivienda familiar, matando al perro de la familia e hiriendo a una de las tías del joven asesinado. La familia advierte que “a pesar de los amedrentamientos policiales de los que somos objeto diariamente, no nos vamos a callar y vamos a seguir pidiendo justicia por Facundo”. Además, aseguraron que las amenazas y los aprietes son “constantes” y exigieron al gobierno provincial que “acabe” con dichos procedimientos en su contra.

El accionar policial llevó además a que una vecina de los Ferreira fuera herida cuando salía de su vivienda a ver qué era lo que ocurría, a la vez que un menor de 13 años que insultó a los efectivos a su paso arrasador por el barrio tucumano, fue detenido por “averiguación de antecedentes”, despertando la indignación de la familia, vecinos y organismos defensores de los Derechos Humanos.La situación se agrava porque a más de 12 horas de los hechos, la mamá del joven detenido no ha podido verlo ni saber en qué estado se encuentra, a la vez que denuncia que el mismo se encuentra con signos de golpes en todo su cuerpo, un ojo morado y moretones en las piernas debido a las patadas de las que habría sido objeto por parte de los efectivos policiales.

Este hecho, que se da en el momento en que se cumplen 5 meses de su brutal asesinato, muestra el apriete al que somete la Policía de Tucumán a la familia del joven que ha denunciado desde un comienzo el accionar de los efectivos policiales, todo ello bajo la indiferencia de las autoridades del gobierno que conduce Juan Manzur, que en vez de ayudar a la familia, se ha dedicado a tender lazos de impunidad hacia los efectivos que cometieron el crimen.

Desde el mismo momento en que el asesinato de Facundo alcanzó estado público, la familia ha venido sufriendo una serie de aprietes por parte de la Policía tucumana. Vale recordar que el pasado 12 de julio efectivos policiales se acercaron al barrio donde viven sus familiares y apuntaron a la tía y la abuela del niño que los filmaron en el momento en que disparaban al aire; a eso se le sumó el testimonio de un policía que acusó a otros compañeros de la fuerza de pedirle que amedrente a la familia del menor asesinado para tratar de que se frene la investigación judicial.

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