Midia Ninja, la revolución mediática del Brasil profundo

Foto: María Paula Ávila

La plataforma digital de comunicación, que llega a más de 2 millones de brasileños por las redes, logró instalar que la destitución de Dilma fue un golpe y le disputa el sentido a las grandes cadenas de medios. Entrevista desde Porto Alegre con una de sus fundadoras

“Decimos Brasil y ustedes piensan en playas, carnaval y fiesta. Pero nuestro país no es eso, Brasil somos las mujeres negras, los campesinos, somos una diversidad cultural que no se acerca a ese imaginario”. Quien habla es Dríade Aguiar, fundadora y editora de Midia Ninja, un colectivo de comunicación independiente y autogestionado que tiene más de dos millones de seguidores en las redes sociales y que, a través de sus transmisiones en vivo durante las protestas por el mundial de fútbol 2014, durante la visita del Papa Francisco y en las manifestaciones en contra del golpe a Dilma Rousseff, saltaron a la fama y el prestigio internacional por mostrar lo que los grandes medios de comunicación no querían que se viera.

“Héroes del periodismo” los llamó un reconocido presentador de O Globo, el grupo Clarín de Brasil. Pero son más que eso: surgidos del ambiente cultural, organizan eventos artísticos, viven en casas colectivas e intercambian sus propios productos mediante el trueque o con una moneda creada por ellos mismos. Su pata comunicacional, sin embargo, es la punta de lanza de una revolución mediática que está sucediendo hoy en Brasil, justo cuando están en juego la democracia y la supervivencia de millones de pobres en el gigante latinoamericano.

NINJA: Narrativas Independientes, Jornalismo (Periodismo) y Acción. No son militantes cibernéticos, piensan la noticia desde la calle y junto a los sectores populares. Varios de los Ninjas fueron detenidos, pero la red que crearon los contuvo y en dos horas ya estaban transmitiendo su propia liberación, en vivo y por las redes sociales. Este fenómeno tiene hoy más de 50 integrantes, con más de 250 colaboradores en 100 ciudades de Brasil, y sigue creciendo.

Dríade, piel negra, rastas abundantes y portuñol preciso, destaca entre los hitos del colectivo “haber sido quienes instalamos que en Brasil hubo un golpe. Si hoy todos saben lo que pasó con Dilma, es porque nosotros lo dijimos. Los grandes medios no hablaban de golpe, hasta que lo tuvieron que hacer”. En esta entrevista con Pulso Noticias, nos cuenta de las disputas actuales en Brasil, del futuro electoral de Lula y de la actualidad del movimiento feminista brasilero.

Foto: María Paula Ávila

 

– ¿Cómo disputan el sentido a los grandes medios de comunicación?

– Somos una red de comunicación que viene del Brasil profundo, que habla sobre los negros, las mujeres y la política desde abajo. Por eso apostamos a la comunidad, hacemos coberturas en tiempo real, transmisiones en vivo. El trabajo está basado en la colectividad de los comunicadores. Llamamos a la gente para hacer nuestras reuniones públicas, en las calles, en nuestras casas, abriendo las puertas. Planeamos en espacios colectivos, con la gente, lo que ellos quieren contar. La idea es escuchar cómo quieren compartir sus historias.

– ¿Qué dicen hoy los grandes medios sobre la detención de Lula?

– Los medios que tratan a la comunicación como una mercancía, como un producto, los grandes medios empresariales de comunicación, están hablando de él como si fuera un criminal, como si estuviese en prisión por sus hechos, pero el pueblo sabe que es una prisión política, y eso se está viendo hoy. Está preso por haber sacado a Brasil del mapa de la pobreza, del hambre, por poner a Brasil en la Universidad y darle a la gente la oportunidad de ser. Esta es la gran disputa actual, poner en la historia a Lula como una de nuestras grandes figuras políticas.

– ¿Cuál es el vínculo de Midia Ninja con la Argentina?

– Aquí hay una idea colonizada de que Brasil no es parte de América Latina, nadie conoce el concepto de patria grande. Pero nosotros queremos contar la historia de nuestros hermanos, que están haciendo historia. Argentina tiene una importancia histórica muy fuerte, y nosotros nos acercamos, con nuestras herramientas, a Emergentes, un colectivo muy parcero con quienes hablamos todos los días. Así vivimos la votación por el aborto en diputados como si fuese nuestro propio país, estábamos pendientes. Y este feeling es algo que queremos que suceda con todos en Brasil. La metodología es crear una red de comunicación, hacer un mapeo de quienes están trabajando y unirnos. Así surgió Facción, una red de comunicación en varios países, que estamos construyendo.

– ¿Cuál es la situación del movimiento feminista brasilero?

– Es una gran bomba, aquí estamos viviendo la primavera feminista. Discutimos todo abiertamente, en las calles pero también en las redes sociales. El feminismo logró instalar que el golpe a Dilma fue también un golpe machista y misógino. Denunciamos el acoso callejero, pero también a las celebridades que ocupan espacios de poder, y hoy la lucha por la despenalización del aborto es muy fuerte en Brasil. Los datos sobre violencia son significativos: en los últimos años bajó la violencia a la mujer blanca, pero las mujeres negras están sufriendo cada vez más violencia.

– ¿Qué implicó el asesinato de Marielle Franco, activista en estas luchas, en un contexto de militarización del país?

– Primero sentimos mucho dolor, fue un golpe muy fuerte. Pasamos un mes intentando descubrir cómo transformar este dolor en acción práctica. En eso estamos, poniéndole fuerza. Tras el asesinato de Marielle, ahora el 14 de marzo se convirtió en el día contra el genocidio de la mujer negra en Brasil.

Foto: María Paula Ávila

 

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