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jueves 02-02-2023

El Arzobispado de La Plata puso a un cura facho a atender los centros de salud

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Se trata del presbítero Christian Viña, quien encabezó las marchas al Congreso en contra de la legalización del aborto. Además, es un íntimo amigo de curas denunciados por abusos sexuales como Raúl Sidders y Roberto Yanuzzi. Y se declara enemigo del “narcopornoliberalsocialismo del Siglo XXI”. Alerta en la capital bonaerense por el representante ecleasiástico que intervendrá en hospitales y clínicas con su pañuelo celeste bajo el brazo

El sábado 5 de noviembre el Arzobispado de La Plata anunció el recambio de autoridades administrativas y confesionales. Entre los cargos en los que el arzobispo Víctor Manuel “Tucho” Fernández cambió fichas, se encuentra el de “delegado episcopal para la atención de enfermos y el acompañamiento de centros de salud”. Allí nombró al presbítero Christian Viña, quien asumirá en febrero. Hasta entonces seguirá en las parroquias Sagrado Corazón de Jesús y Santos Mártires Inocentes de Cambaceres, Ensenada, donde acaba de cumplir una década.

El cargo en cuestión no es menor. Tiene mucha relevancia a nivel social. Articulando con los capellanes de hospitales y clínicas y coordinando con el Servicio Sacerdotal de Urgencia, el “delegado episcopal” logra llegar capilarmente a todos los centros de salud más o menos relevantes de La Plata, Ensenada, Berisso y su zona de influencia.

Los capellanes son funcionarios rentados del Arzobispado asignados a “asistir espiritualmente” a “comunidades” de hospitales, colegios e institutos. Entre otras cosas, son quienes reciben las “confesiones” de quienes, por pertenencia o coyunturalmente, están en esos espacios. En el caso de los centros de salud, su presencia está en sanatorios privados pero también en hospitales públicos. Así, en La Plata están en instituciones privadas como el Hospital Italiano (donde se atienden pacientes de obras sociales sindicales, por ejemplo) y también en públicas como el policlínico San Martín y los hospitales Gutiérrez, de Niños Sor María Ludovica o San Juan de Dios.  

A su vez el llamado Servicio Sacerdotal de Urgencia tiene un pelotón de 40 curas, acompañados por un centenar de “laicos”. Funciona todo el año con una guardia de 22 a 6. “Llevamos asistencia espiritual gratuita (sic) a enfermos y ancianos con riesgo de vida en el lugar donde se encuentren, ya sea centros de salud, geriátricos o domicilios particulares”, dicen quienes lo conducen. Aunque supuestamente hay que llamar para tener el “servicio”, se han conocido casos de curas que llegan a visitar a personas enfermas sin que se las haya llamado, lo que demuestra cuán “informados” están de lo que pasa en los centros de salud.

Viviana Canosa, Agustín Laje, Héctor Aguer, Christian Viña y Nicolás Márquez en una marcha antiderecho, en el Congreso de la Nación

Con tanta capacidad de injerencia en la materia, bien vale preocuparse por la aparición de un personaje como Christian Viña. No es un dato menor que el “bergogliano” Tucho Fernández haya recurrido a un fundamentalista medieval, discípulo de Héctor Aguer, que convoca públicamente a odiar y combatir a quienes no apoyan a la Iglesia porque “el centro de la batalla es que Cristo reine en el universo”.

En la Viña del Señor…

El cura Christian Viña se dedicó a escribir algunos libros y decenas de artículos con su teoría antiderechos, como también militó activamente en la campaña “el aborto es un crimen, no un derecho” y encabezó la convocatoria para movilizarse al Congreso de la Nación las veces que se votó la Ley 27.610 de Interrupción Legal del Embarazo (ILE). En agosto de 2018 festejó el rechazo que hicieron los senadores y se lo vio en las inmediaciones de Plaza Congreso evocando su discurso reaccionario.

Es altamente alarmante que un personaje de este estilo camine por los hospitales de la capital bonaerense, por los centros de salud y atienda a “los enfermos”. Por un lado, según sus expresiones ultraconservadoras, anti derechos y totalmente misóginas, tratará desde su lugar impedir la plena implementación del aborto. Por otro, intentará convencer, como lo dice en sus videos, a las personas más humildes y vulnerables que se encuentran en los centros de salud atravesando algún tipo de enfermedad, para que se sumen combatir a quienes le hacen “la guerra a la Iglesia”. Poniendo el foco siempre en el “asesinato que hacen las mujeres”, al que denomina “humanicidio”. 

Leé más: El violento lobby de los pañuelos celestes en La Plata

En los últimos meses la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, la Red de Profesionales de la Salud por el derecho a decidir junto a organizaciones feministas y politicas vienen manifestandose en el municipio denunciando que “Garro no cumple con la Ley de Aborto”. El jefe comunal parece ir en la misma sintonía para impedir la plena implementación de la Ley 27.610 de la ILE. Todavía falta garantizar recursos y la capacitación de profesionales para que en todos los Centros de Atención Primaria a la Salud (CAPS) puedan realizar consultas y llevar a cabo la práctica de la manera más eficaz posible, sin generar ningún tipo de violencias. La Municipalidad de La Plata fue sancionada por la Jueza en lo Contencioso Administrativo, María Fernandez Bisio por no brindar información sobre el acceso al aborto. “No es posible ejercer un derecho si no se lo conoce”, afirma la sentencia. Parece que la voluntad de ocultar e impedir el aborto legal, seguro y gratuito reina en la Viña del Señor.

También el presbítero de Cambaceres suele contar historias justificando las violaciones: “si no quieren a sus bebés que los den en adopción”, o “tienen que cuidar a ese bebé que se los mandó Dios sin haberlo buscado”, estigmatizando a aquellas personas gestantes que eligen abortar. En el colmo del cinismo, fomenta la adopción como “salida” a un embarazo por violación, pero la Iglesia católica es la misma que le prohibe a las personas adoptadas ser curas o monjas. 

Viña con el “bebito ingeniero” y con el cura Pepe di Paola

El cura, además, dispara contra todos los métodos anticonceptivos. Critica la colocación del DIU (dispositivo intrauterino) y la anticoncepción quirúrgica (ligadura de trompas) en los  centros de salud denominando dichas prácticas como una “esterilización masiva de las mujeres”. Para él eso es limitar la población: “por eso la anticoncepción, por eso las relaciones prematrimoniales, por eso la exaltación de las perversiones, por eso la promiscuidad sexual, por eso las drogas libres para todos y todas”; para él todo eso obedece a un plan de “exterminio de las personas”, allí enmarca a la “esterilización de las mujeres” y “las vasectomías en los hombres para que no nazcan chicos”.  Todas las personas tenemos el derecho a elegir el método anticonceptivo que queremos utilizar, y deben estar al alcance de todes. Para ello existen las consejerías de salud sexual y salud reproductiva en los centros de salud, las cuales estarán en plena disputa con el delegado eclesiástico. Las organizaciones feministas vienen denunciando su faltante en la ciudad; por lo que Viña será otro alfil para impedir el libre acceso a los anticonceptivos y el derecho a decidir de cada quien sobre su cuerpo. 

Otro tanto se puede esperar de su trato hacia las personas que llegan a los centros de salud por consumo problemático de drogas. Personas que para él son la representación perfecta de la obra del Diablo contra Dios, es decir destinatarias de todo tipo de condenas morales, estigmatización y, si hiciera falta, criminalización.

Amigos y compañeros “campechanos”

Christian Viña participó del programa de televisión “Ave María Purísima”, emitido durante dos años en el canal local Somos La Plata, junto a su íntimo amigo Raúl Sidders, el excapellán del colegio San Vicente de Paul que espera en prisión domiciliaria el juicio por cometer el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, para julio de 2025. 

Durante 2014, en el programa estaban Sidders (como principal conductor) junto a Viña y la “médica” platense Chinda Brandolino, quien fue repudiada en plena pandemia por la información falsa que difundió. Por ejemplo, llegó a decir que las vacunas contra el Covid inoculan una solución metálica en el cuerpo “que puede ser rastreada por las antenas”.

Raúl Sidders junto a Christian Viña y otro parroco platense en el SUM del Colegio San Vicente de Paul

Aquel programa recibió una sanción del INADI por las expresiones discriminatorias contra las mujeres y las disidencias sexuales vertidas insistentemente por Sidders. Y tenía como único auspiciante al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, en esos tiempos conducido por Alejandro Granados al servicio del gobierno peronista de Daniel Scioli.

En una de sus ediciones, el “coconductor” Viñas saludó felizmente al cura Roberto Yanuzzi, fundador de la congregación ultraconservadora Miles Christi de Villa Elisa y difundió sus actividades. Pero se olvidó de mencionar que Yanuzzi ya contaba con denuncias ante la justicia eclesiástica por abusos sexuales y de poder. Por tal motivo, el papa Francisco lo excomulgó en enero de 2020 tras confirmar los delitos cometidos contra otros sacerdotes (denuncias que nunca salieron a la luz ni llegaron al Poder Judicial).

Leé más: Abusos sexuales eclesiásticos

Otra de las congregaciones amigas de Viña es el Instituto del Verbo Encarnado, con sede en Mendoza pero con curas ramificados en diferentes diócesis del país, La Plata entre las más elegidas. Ese sector de la Iglesia es uno de los denunciados en los últimos años por diversos crímenes sexuales contra menores y seminaristas. En 2018, unos 25 niños que estaban alojados en hogares de esa congregación debieron ser trasladados a otros lugares por los maltratos recibidos por los curas. 

Viña también es un admirador de los Legionarios de Cristo, una “multinacional” de la corrupción, los abusos y demás delitos sistemáticos a manos de una legión de sotanas, empezando por su fundador, el cura mexicano Marcial Maciel (algunas de cuyas cuentas bancarias fueron desenmascaradas en los Panama Papers).

Conociendo al enemigo

Viña ejerció algo parecido al periodismo antes de encarar la carrera eclesiástica. Según él, tiene 46 años de experiencia en medios. En los 90 fue movilero del canal América, cuando el dueño era Eduardo Eurnekian. Tal vez la entrevista que más recuerde sea la que le hizo al entonces presidente Carlos Menem, sobre quien no escatimó adulaciones. Y se declara admirador del recordado operador mediático, golpista y neolibreal Bernardo Neustadt

De allí, quizás, su pulsión de aparecer en cámara. Además de un canal propio en Youtube, tiene la necesidad constante de aparecer en cuanto evento de la ultraderecha se le cruza. En sus redes no faltan selfies con personajes de la talla de Viviana Canosa, Gisela Barreto, Agustín Laje, el padre Pepe di Paola, algunos comisarios y hasta el “bebito ingeniero”, la mascota de las marchas antiaborto. 

La exmodelo Gisela Barreto y el periodista de farándula Luis Pedro Toni junto a Christian Viña

Como se sabe, esos sectores reaccionarios de la sociedad no están solamente en contra del aborto y otras “inmoralidades”. Su oposición a que las personas gestantes decidan sobre sus cuerpos es un aspecto de sus valores, concepciones y posiciones ante la vida. El mismo Viña lo define así: “Nuestros enemigos declarados son el ‘mundo’, el demonio y la carne, que secuestran a tantos hijos de Dios”. El “mundo”, según esa visión, es la parte (bastante mayoritaria) de la humanidad que no comulga con sus valores y concepciones. 

Según vocifera casi al borde de la excitación, hoy el “narcopornoliberalsocialismo del Siglo XXI” está “descristianizando” a la humanidad, especialmente a América Latina y a Argentina, con su “guerra contra Dios”. Es tanto el odio que le tiene al respeto a las diferencias y al ejercicio de las libertades individuales que, parafraseando a los genocidas de la década del 70, culpa al marxismo y a las ideas comunistas de todos los males del planeta.

La comparación con los represores de la dictadura no es casual. Viña es un negacionista del genocidio y a la vez reivindica públicamente al fallecido exteniente coronel Mohamed Alí Seineldín y al sector “carapintada” de las Fuerzas Armadas que en los 80 consiguió la impunidad para miles de torturadores, asesinos, desaparecedores y ladrones de bebés. Mucho en su discurso se emparenta, inconfundiblemente, con los pilares dogmáticos y estratégicos de la empresa genocida. Todos los caminos conducen a Roma.

Viña saludando a la Policía de la Ciudad de Buenos Aires en una procesión en Plaza de Mayo

“La Argentina es un país totalmente descristianizado”, dice Viña en sus videos. Y para recristianizarla propone “anunciar con fuerza el evangelio de la vida y de la familia”, porque “esta no es una batalla optativa, es el centro de la batalla de la Iglesia: que Cristo reine en el universo, que dejen de reinar la masonería, el Nuevo Orden Mundial, el narcopornoliberalsocialismo del Siglo XXI y todas estas embestidas antihumanas”.

Aunque según él trabajó durante años en canales y radios, su cruzada también es contra los “medios de incomunicación social” que, “con las redes sociales al servicio del enemigo y el aplauso de este mundo manipulado que no piensa”, hacen a plena luz del día “lo que los nazis y los comunistas hacían en los campos de concentración”. Eso sí, por las dudas lo dice a través de Youtube, Facebook y Twitter. Aún no se pudo confirmar que use Tinder, pero obviamente no se descarta.

Alguien podrá decir, no sin razón, que sería saludable no dedicarle más tiempo a un personaje tan bizarro y fanático. Y hasta podría justificarse ese llamado al desinterés contabilizando el escaso auditorio que se declara seguidor de sus bravatas. Pero no. No hablar de Christian Viña sería aceptable si sus arengas esotéricas, cargadas de varias fobias y no menos odios, no estuvieran a punto de desparramarse por hospitales, sanatorios, clínicas y demás centros de salud donde se atiende la población platense. Ahora nadie podrá decir que no lo conoce. 

Más conocida como “Tefa”, nació en Mar del Plata en 1989. Trabajadora de prensa, periodista y Licenciada en Comunicación Social (egresada de la UNLP). Buscadora de la aguja en el pajar: le apasiona el periodismo de investigación. Trabajó en prensa institucional, en diversos medios privados de La Plata, y colaboró en medios alternativos como ANRed. Actualmente escribe notas vinculadas a los derechos humanos, política y cada tanto entrevista a personajes de diversos territorios. También integra el área audiovisual, En Foco, como productora periodística. Siempre redactando con las gafas violetas puestas. Desde 2018 forma parte de la cooperativa Pulso Noticias, donde aprendió a vender publicidad, gestionar pautas y hasta armar un gran escritorio en madera.

Daniel Satur

Nació en La Plata en 1975. Trabajó en diferentes oficios (tornero, librero, técnico de TV por cable, tapicero y vendedor de varias cosas, desde planes de salud a pastelitos calientes). Estudió periodismo en la UNLP. Ejerce el violento oficio como editor y cronista de La Izquierda Diario. Milita hace más de dos décadas en el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS).

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