Inflación, un problema sin control

En sus 31 meses de gobierno, el oficialismo no ha podido dar en la tecla para solucionar el avance inflacionario que carcome el bolsillo de los argentinos. Especialistas consultados por Pulso Noticias remarcan las inquietudes que genera el aumento de precios en la sociedad

La inflación es uno de los problemas sin solución para la Argentina. Sólo en el primer semestre de este año el índice inflacionario se ubicó en el orden del 16%, un punto porcentual por encima de lo planeado por el gobierno nacional que en diciembre último había diagnosticado un 15% de inflación para todo el año.

El aumento constante de precios en los productos de la canasta básica ha ocasionado un brutal desajuste en los magros presupuestos familiares y en aquellos que menos posibilidades tienen de hacer frente a la crisis económica, afectando así el nivel de productividad, de compra de los trabajadores y enturbia el clima laboral en el país.

Especialistas consultados por Pulso Noticias analizan qué es lo que nos espera a los argentinos en materia inflacionaria de cara al futuro y cómo nos afectarán las medidas tomadas por el Gobierno nacional.

“La mirada oficial es retrógrada”

Hernán Letcher. Director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA)

“El único mecanismo que el Gobierno viene utilizando es el de la tasa de interés, y finalmente ese mecanismo -habiendo entregado todas las otras herramientas existentes, habiendo desregulado la economía en su conjunto- lo único que ha logrado es tener una inflación del 16% en la primera mitad del año y se estipula que en todo el 2018 estará por encima del 30%, un descontrol.

El Gobierno está planteando que en 2019 lograrán domar la inflación. Yo no creo que eso suceda. Ellos solos se metieron en un verdadero berenjenal por su propia mirada del proceso inflacionario. La mirada oficial es retrógrada, clásica y ortodoxa, por eso el gobierno cree que es un problema monetario. Entonces dice que si emite dinero se genera inflación y que si no se emite dinero no se emite inflación. Ante todo esto, yo revisaría la premisa.

Yo creo que si vos vas a un escenario como el que ellos han planteado, se llega a un punto en que el gobierno baja la tasa y entonces la plata va a la Lebac, y si no va a la Lebac se va al dólar, y aumentan entonces los precios, y si sostienen la tasa alta no reactivan la economía. Ellos solos se metieron en este quilombo”.

“La situación va a mejorar en el futuro cercano”

Juan Dumas. Economista. Exsecretario de Comercio Interior

“La realidad por estas horas está complicada por todos los procesos económicos que ha debido tomar este gobierno producto del desbarajuste que dejó el kirchnerismo tras sus 12 años de paso por el poder. La mayoría de los inconvenientes fueron heredados y si bien es difícil hacer entender esta política de ajuste fiscal, se va en la dirección correcta con las medidas ejecutadas por el ministro Nicolás Dujovne.

La vuelta al Fondo Monetario Internacional (FMI), más allá de la mala prensa que tiene en la población, posibilitará al gobierno y a la Argentina no caer en tormentas financieras más profundas que pongan en peligro la estabilidad económica del país. La plata inyectada por el FMI servirá para armar un colchón y estar contenidos ante crisis mundiales que puedan afectar el desenvolvimiento económico argentino.

Para ello se debe profundizar una política de bajar el gasto público y de ajuste fiscal para que no se gaste más de lo que entra, si no se hace eso puede ser que volvamos a tener problemas. No soy negativo en mi vida diaria, por lo que creo que la situación va a mejorar en el futuro cercano y lo que viene será mejor para todos”.

“Se viene una etapa de profundización del ajuste”

María Fernanda Vallejos. Economista, docente e investigadora en la UBA. Diputada nacional por Unidad Ciudadana

“La economía del modelo macrista es determinada por el propio presidente. Se viene una etapa de profundización de las políticas de ajuste, que son las que han caracterizado a esta gestión, que terminaron con un costo muy alto en materia económica y social para la gran mayoría de los argentinos.

La inflación seguramente en 2018 estará por encima del 30%, y más allá de las ilusiones oficiales que hablan de un 15% o menos para el 2019, va a seguir aumentando la desocupación producto de todas estas políticas y va a superar largamente los dos dígitos, se va a incrementar la pobreza y habrá un deterioro muy grande en materia de desigualdad distributiva, es decir, todas las variables de una economía en recesión.

El Gobierno va corriendo permanentemente el arco. Primero se hablaba del segundo semestre del 2016, después de un 2017 favorable y de un 2018 fabuloso. Volvimos al FMI y ahora se viene una etapa de profundización del ajuste, y la verdad es que los resultados lejos de mejorar vienen empeorando a medida que el Indec da a conocer las estadísticas oficiales, y las mediciones privadas coinciden con todas esas tendencias negativas. No hay ningún dato de política económica positivo que podamos señalar para lo que viene”.

“El Gobierno no sabe dónde está parado”

Claudio Lozano. Economista. Director del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP)

“Las señales que está dando la gestión gubernamental son dos: 1) tratará de que el poder adquisitivo vaya a la baja, es decir, que se pierda poder adquisitivo, y 2) dar señales de que hay problemas de empleo, es decir, que se facilita el despido y la flexibilización laboral que creíamos que era cosa del pasado y de los años ’90, y que ahora parece volver con fuerza.

El Gobierno no sabe dónde está parado, ejecuta una política mandada por el FMI y no se detiene a pensar qué es lo que dejará la misma desde el punto de vista social, una típica mirada de lo que pasó durante el menemismo y que estalló en el 2001.

Hoy hay despidos a lo largo y ancho del país en las tres jurisdicciones, tanto nacional, provincial como municipal, y al mismo tiempo hay despidos en el sector privado en una cantidad casi similar a la del Estado. Ubicar los salarios por debajo de la evolución de precios lo que hace es cristalizar un cuadro recesivo de la economía, y consecuentemente abrir la puerta a que el nivel de actividad caiga y el desempleo suba. Lo más probable, en caso de mantenerse este esquema, es que terminemos el 2018 con una tasa de desempleo oficial que esté más cerca del 15% que del 10% como ahora”.

Comentarios

- Advertisement -