Sobrevivientes lanzan libro con sus historias de abusos en la infancia

Se trata de “Adultxs por los derechos de la infancia” quienes articularon con 8 escritoras y escritores y cada uno de ellos eligió para relatar alguna de las historias de dolor y lucha: “La visibilización de este delito es lo que va a cambiar la realidad de muchos chicos que hoy están pasando por esto”, expresó Silvia Piceda, una de las sobrevivientes, a Pulso Noticias

El colectivo “Adultxs por los derechos de la infancia” viene trabajando ya desde hace algunos años en generar mayor visibilización de lo que significa el aberrante delito del abuso sexual a niños y niñas. Encuentros y charlas entre sobrevivientes en todo el país, entrevistas en medios de comunicación, acciones legales contra los abusadores, entre otros movimientos colectivos.

Este lunes el espacio, cuyos referentes son Silvia Piceda y Sebastián Cuattromo, lanzaron una nueva herramienta para su militancia: un libro que relata las historias de 8 sobrevivientes de abuso sexual en la infancia, relatadas por 8 diferentes escritores y escritoras reconocidas.

“Somos Sobrevivientes, crónicas de abuso sexual en la infancia” se publicó este lunes 1° de noviembre y está en las librerías de la ciudad y el país, a través de la Editorial Alfaguara. Sus ocho escritores y escritoras son: Claudia Aboaf, Félix Bruzzone, Gabriela Cabezón Cámara, Juan Carlos Kreimer, Fabián Martínez Siccardi, Sergio Olguín, Claudia Piñeiro y Dolores Reyes, quienes relatan de diferentes modos 8 historias de integrantes de la asociación civil.

“El mayor dolor que hemos tenido los sobrevivientes de abuso, es el silencio”.

Tal como se relató en diferentes notas desde Pulso Noticias, Silvia Piceda es sobreviviente por partida doble: primeramente fue abusada durante su niñez por un compañero de trabajo del padre y por un primo: “En mi casa nadie quiso hablar del tema ni hacer nada”, expresaba a este medio esta médica. Pero no quedó allí, en los 90′ se juntó con Dalmiro Suárez, quien ya tenía una hija de una pareja anterior, y tuvieron una niña entre ambos y luego se separaron. Ya en el año 2009 la hija más grande del hombre le contó a Piceda que había sido abusada por el padre. En ese momento, en la casa donde Silvia vivía junto a la pequeña hija Jazmín comenzaron una odisea judicial: fue allí que el juez platense Hugo Adrián Rondina, obligó a Silvia a que la hija de ambos debería continuar el vínculo con su padre, con ella agarró a Jazmin, de por entonces 11 años y escapó de la casa para comenzar a vivir desconociendo la decisión judicial para protegerse de progenitor acusado por abuso.

Luego llegaría el momento de conocer a Sebastián Cuattromo, otro sobreviviente, en este caso de abuso sexual contra la infancia por parte de Fernando Picciochi, un religioso y docente del colegio marianista de CABA, a comienzo de los 90´. Tras años de lucha, en 2012, Sebastián logra el juicio y condena de su abusador, dejando expuesta también la complicidad eclesiástica y, juntos, conforman la agrupación Adultxs por los derechos de la Infancia. En 2017 Silvia logra retornar a la casa de Abasto.

En comunicación con Pulso Noticias Silvia Piceda contó que la idea de lanzar este libro fue de Fabián Martínez Siccardi, un escritor y traductor que en un encuentro entre la Asociación y otro grupo de abusados de Estados Unidos, se conmovió con las historias y comenzó a planificar la idea de la producción literaria, poniéndose en contacto con sus colegas: los y las escritoras.

“Participó del grupo traduciendo y quedó impactado y conmovido por cómo funciona nuestro grupo”, recordó Silvia. Allí, durante un importante tiempo de trabajo, se presentó el listado de historias y cada escritor citado eligió cuál relatar y cómo hacerlo.

“A partir de nuestros testimonios los escritores hicieron una obra literaria, artística y es un trabajo muy bien hecho”, expresó Silvia respecto a esta nueva herramienta de visibilización contra los abusos en la infancia. “Va a poder ser leído tanto por personas que quieran saber de nuestras historias y nuestro grupo, como de personas que leen literatura, eso es lo magnifico, se amplía la posibilidad de llegada a nuevos públicos”, resaltó, en el sentido del objetivo máximo del grupo.

“La importancia de este libro es muy, muy grande, ver que un grupo de escritores de primera línea del país decide poner su talento, su trabajo, al servicio de esta causa colectiva, marca un gesto que esperamos pueda ser copiado por otros profesionales en otros ámbitos”, agregó respecto a los y las autoras encargadas de poner un formato particular a la hora de presentar cada historia.

“Es fundamental para nosotros el ampliar la posibilidad de llegada a diferentes personas, porque la visibilización de este delito es lo que va a cambiar la realidad de muchos chicos de hoy, quienes están pasando por esto ahora, por eso este libro va a ser una herramienta espectacular de llegada, de conocer nuevos compañeros y personas sensibles con este tema”, finalizó Silvia. “El libro muestra que si bien todos compartimos nuestros dolores de infancia, el haber conocido y compartido con pares cambia la visión que tenemos de nosotros, corta el aislamiento, el silencio, la soledad, ya que el mayor dolor que hemos tenido los sobrevivientes de abuso es el silencio”.

“Este libro viene a poner palabras escritas y perdurables al silencio que apaña el abuso”

Claudia Aboaf nació en CABA pero ahora vive en Tigre. Es autora de las novelas Medio grado de libertad (2003), Pichonas (2014), El Rey del Agua (Alfaguara, 2016) y El ojo y la flor (2019). Participó de las antologías Narrativa de las dos orillas (Uruguay, 2015), Mañana será diferente (2018), y en el concurso Cuentos a la calle (2018). También colabora con artículos literarios y feministas en revistas nacionales e internacionales. Ella fue quien, junto a Fabián, se pusieron el proyecto del libro al hombro. Pero además a Claudia le tocó relatar la historia de Silvia Piceda.

En comunicación con Pulso Noticias contó que a la hora de pensar esta dinámica entre escritores y escritoras, se acordó que las narraciones “implicaban entrevistas y luego poner en juego nuestro rol de escritores de ficción en su mayoría, como mediadores de la historia real para acercarla al público”. En su caso, cuenta que eleigió la primera persona del singular para “tomar distancia y a la vez mantener un contacto intenso con la historia”. Además agregó que tenía el desafío de narrar “el contexto político en que se desarrolla la vida de Silvia y de su hija, el lugar donde una se para eso el de la empatía, que ya sabemos que es lo fundamental para comprender al otrx”.

Finalmente, esta escritora y también astróloga concluyó que “este libro viene a poner palabras escritas, impresas y perdurables al silencio que sabemos que apaña algo tan doloroso como el abuso; en estas historias se verán reflejadas familias, instituciones, la política, los centros educativos y, tal vez, algunas personas sentirán, luego de leerlo, que también pueden ponerle voz a sus propias historias”.

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