“Ningún pibe nace chorro”: graffitis desde los techos del Barrio Nuevo

Vecinas del barrio relocalizado detrás del Mercado Central, junto a muralistas y extensionistas de la UNLP, realizaron el pasado fin de semana una jornada cultural para visualizar las problemáticas del lugar, donde no se cuenta con los principales servicios y la respuesta oficial es la saturación de fuerzas de seguridad.

Desde comienzos del año, desde el municipio y la Provincia han profundizado una política hacia los barrios periféricos de la ciudad, similares a la lógica del gobierno kirchnerista en el conurbano: la saturación de efectivos militares.

En el “Barrio Nuevo” los vecinos y vecinas vienen protestando desde hace un mes por la ausencia de políticas públicas: no hay cloacas ni agua potable, no ingresa la ambulancia y se corta la luz repentinamente generando la rotura de los electrodomésticos. Además denuncian que la lógica de “saturación” solo genera “prejuicios acentuados por excesivos y cortoplacistas”.

Por eso, los frentistas de este barrio nacido a la sombra de “El Mercadito” y el Mercado Central, en 118 y 516, realizaron junto a organizaciones de la sociedad, una actividad cultural denominada “Alta Letra” para comunicar a través de las obras de arte, la precaria situación del barrio. Lo más llamativo de estos tres días de encuentro fue la pintada sobre los techos del “Barrio Nuevo”, con las frases “Ningún pibe nace chorro” y “Violencia es mentir”.

El evento fue llevado adelante por los propios vecinos, junto a muralistas populares locales como Acra, también equipos de extensión de la UNLP y organizaciones que conforman el Centro Comunitario de Extensión Universitaria Nº 6 “El Mercadito”.

El rol de la UNLP y el trabajo territorial

La Prosecretaría de Políticas Sociales de la UNLP depende de la Secretaría de Extensión y tiene a su cargo los Centros Comunitarios de Extensión de los cuales hay unos 10 en toda la ciudad. En cada uno, hay referentes de territorio que deben generar el diálogo con los vecinos para que los proyectos de extensión se inserten más rápido en el territorio. Además deben leer las problemáticas y redactarlas formalmente, para que las diferentes unidades académicas de la UNLP se presenten ante éstas con un proyecto de extensión.

La particularidad de este funcionamiento es que son los propios vecinos y los referentes barriales quienes también participan de la evaluación de los proyectos universitarios. Luego de las inundaciones, el barrio “La Islita” en Centenario y 514 fue muy afectado, y con el proceso de relocalización los proyectos de extensión acompañaron a los vecinos al “Barrio Nuevo”.

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